viernes, 3 de abril de 2026

LA ISLA DESIERTA...

 



"La narración social se ha desplazado de la novela al cine y luego del cine a las series y ahora está pasando de las series a facebook y a twitter y a las redes de internet. Lo que envejece y pierde vigencia queda suelto y más libre: cuando el público de la novela del siglo XIX se desplazó hacia el cine, fueron posibles las obras de Joyce, de Musil y de Proust. Cuando el cine es relegado como medio masivo por la televisión, los cineastas rescatan a los viejos artesanos de Hollywood como grandes artistas; ahora que la televisión comienza a ser sustituida masivamente por la web, se valoran las series como forma de arte. Pronto, con el avance de las nuevas tecnologías, los blogs y los viejísimos e-mails y los mensajes de texto serán exhibidos en los museos. ¿ Qué lógica es ésta? Sólo se vuelve artístico lo que caduca y está atrasado."

"En la esquina de Witherspoon y Paul Robeson, un hombre, con jeans y campera de franela a cuadros, alza un cartel en apoyo al candidato republicano en las elecciones legislativas. Le agregó una banderita norteamericana, señal de que pertenece a la derecha nacionalista. Hace propaganda aprovechando el semáforo largo. Nunca había visto un acto proselitista de un solo hombre."

"Acá todo se individualiza. Así funcionan también los atentados políticos. Lee Harvey Oswald: el asesino de Martin Luther King: el que disparó contra la congresista demócrata en Arizona. Son sólo actos de un individuo perturbado, singular. Esa personalización extrema es "la apariencia puramente estética" del mundo social, como decía Marx hablando de Robinson Crusoe. No se ven las luchas sociales, pero su ausencia se expresa alegóricamente: un empleado de Correos, en Ohio, despedido de su empleo, se sube a una torre y mata a los que pasan por la calle."

"Otro ejemplo es el fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, que aprobó (caso "Citizens United") la ley que obliga a considerar ciudadanos individuales a las poderosas corporaciones económicas. La utopía del capitalismo norteamericano es que los grupos de poder y las fuerzas sociales sean considerados personas aisladas. Todos los individuos serían iguales, cada uno de ellos un Robinson que lee la Biblia en su isla desierta."

"LOS DIARIOS DE EMILIO RENZI" (R. PIGLIA)





miércoles, 25 de marzo de 2026

LO QUE FUE Y SERÀ...

 






Algunas palabras clave del día de ayer: memoria, compañía , relación, interlocutor.

Todas ellas se funden, se mezclan, se hacen una sola.

No podemos recordar solos. 

Si queremos que los más jóvenes (yo ya empecé el lento duelo que implica reconocer que se llegó a la altura de la vida en la que uno se encuentra del otro lado del río que separa a la gente joven de la adulta) tomen conciencia de lo trágica que resultó la última dictadura militar, los problemas son múltiples. 

En primer lugar, las redes fragmentan todo, erosionan nuestra memoria. No ya nuestra memoria histórica, sino nuestra atención al presente más inmediato. Se nos empieza a complicar el hecho de tener que acordarnos de cosas que hasta hace un rato estaban en nuestra cabeza. Da la sensación de que la cabeza se nos resetea a cada rato, que vuelve todo nuestro ser a tabula rasa.

La memoria es un trabajo, entonces. Un trabajo que requiere de la ayuda de otros; sin ese trabajo, nuestros legados (nuestra identidad) se empieza a disolver. 

¿A quiénes elegimos como interlocutores válidos, entonces? Esa es la siguiente pregunta ¿En quiénes nos apoyamos para que nos ayuden a recordar?  ¿De qué legado nos gustaría formar parte?

¿Al lado de quiénes preferimos estar?

Pongo en primer lugar la cuestión personal sobre la cuestión política.  Y creo que, salvo excepciones, la regla no falla: no es que la afinidad política me genera una simpatía personal; suele ser al revés: terminamos coincidiendo al hablar de política con gente con la que -previamente-  sentíamos una sintonía en nuestra sensibilidad.

Ayer, mientras íbamos a la plaza, en la radio una periodista hacía hincapié en que el actual presidente ganó las elecciones por el voto popular, habiendo dicho en forma previa -en el debate que fue televisado- que acá hubo una guerra en la que, en todo caso, se cometieron excesos. Las mismas palabras que Massera dijo en el juicio a las juntas. Si ganó habiendo dicho esto, lo que demuestra no es tanto que los jóvenes no les importe diferenciar a un gobierno autoritario de uno que no lo es, sino dos cosas más profundas; a saber: por un lado que ellos no creen que esos tiempos autoritarios puedan volver (para ellos el Julio César,  San Martín y Videla están en un mismo pasado, anacrónico, analógico, fosilizado); y por otro lado, que no encuentran conexión entre las políticas económicas de esos tiempos y los actuales. Justamente, si centramos el debate en desacreditar la "teoría de los dos demonios", se está omitiendo la parte más importante del asunto, la parte vital para que despierten aquellos que no ven nada en el presente que tenga que ver con la dictadura: que los principales perseguidos fueron los trabajadores (especialmente los sindicatos), y que la violencia fue el método utilizado no por simple monstruosidad de un grupo de locos (¿pero acaso el primer mandatario no aplica también en ese rubro?) sino como un revanchismo de clase. 

Convendría, entonces (y de qué formas y con qué lenguajes es el gran desafío) que los jóvenes entiendan que lo grave del último proceso dictatorial no fueron solo las atrocidades que se hicieron con los desaparecidos o con los muertos, sino también con lo que hicieron con los que siguieron viviendo sin haber sido detenidos ni desparecidos: pauperizar las condiciones de vida de las mayorías.

Si hoy ellos no tienen miedo a ser torturados o desaparecidos, quizá sí deberían estar preocupados por la otra parte del asunto, esa parte que queda soslayada cuando el gobierno busca liquidar el tema, empardando los discursos bajo la forma de una guerra justa en la que se pudieron haber cometido algunos excesos.



domingo, 22 de marzo de 2026

BARRO EN LA INUNDACIÒN (A 50 AÑOS)






"Vos me estás mirando y yo voy a caer

Colgado en tu sienVos me estás mirando y yo voy a caer
No me ves, pero ahí voy a buscar tu prisiónDe llaves que solo cierranNo me ves, pero ahí voy a encontrar tu prisión
Y la bruma rebota siempre hacia aquíEspuma de miedo, viejo apagónY la bruma rebota siempre hacia aquí
Solo voy a volverSiempre me vas a verY cuando regreseDe este vuelo eternoSolo verás en míSiempre a través de míUn paisaje de espanto así
Y el nailon abrió sus alas en míY ahora ve solo vientoY el nailon abrió sus alas en mí
Tu cara se borra, se tiñe de grisSerás una piedra solaTe desprendes de míYo me quedo en vos
Ya mis ojos son barro en la inundaciónQue crece, decrece, aparece y se vaYa mis ojos son barro, barro
Solo voy a volverSiempre me vas a verY cuando regreseDe este vuelo eternoSolo verás en míSiempre a través de míUn paisaje de espanto así
Solo verás en míSiempre a través de míUn paisaje de espantoEspanto, espanto, espanto..."

"VUELOS" (BERSUIT)

jueves, 19 de marzo de 2026

QUE ESTÀ EN TU CORAZÒN...

 



"Nadie sabe qué es eso, la verdad. Antes que nadie, no lo sabe el autor, pero tampoco los filósofos tienen una respuesta, ni los matemáticos, ni el Papa en Roma, aun cuando pueda aducir una verdad y una sabiduría de la salvación." 

"En todos los intentos por aprehender la índole de la verdad, emerge siempre el concepto de "hechos", como si la verdad fuera la cualidad de siempre estar en consonancia con los hechos o con la realidad, más aún. Los hechos tienen significado, porque contienen fuerza normativa. Si de pronto hay millones de enfermos de COVID, rápidamente entran en vigor nuevas normas: mantener distancia, usar mascarilla, suspensión de grandes eventos como los conciertos masivos. Pero los hechos carecen de vida, no nos ilustran, no nos transmiten ninguna iluminación, ningún saber profundo."

"¿Sueña internet a veces consigo misma? ¿ Es capaz la IA de desarrollar un yo, de tener sentimientos, sueños? Hoy ya está probado que la IA a veces alucina. Acostumbrados como estamos a las películas y los libros de ciencia ficción, tendemos a atribuirle a la IA propiedades demoníacas, una maldad inmanente centrada en nuestra aniquilación. ¿Nos borrará algún día de la faz de la tierra? Es algo que parece más bien improbable a corto plazo. Pero la IA puede convertirse en una herramienta nueva e importante. Puede ofrecer sendas mentales que no habíamos considerado. Y yendo más al fondo del asunto: viviremos una reformulación de nuestro rol en la realidad, así como de nuestro entendimiento de la realidad en sí. Detrás, como un animal agazapado, se esconde una y otra vez la cuestión de la verdad."

"¿Cuánto queremos delegar? ¿Cuánta de nuestra autonomía estamos dispuestos a ceder? La pregunta de fondo es: ¿queremos dejar de pensar, de soñar? ¿Cómo vamos a protegernos? ¿Estamos aún en condiciones de hacerlo?"

"A pesar de todo esto, arde en nosotros el ansia por buscar la verdad, por reconocerla. Eso nos da dignidad, y nuestra existencia adquiere sentido. No queremos, ni tenemos permitido, ni podemos, ni hemos de abandonar su búsqueda."


"EL FUTURO DE LA VERDAD" (W. HERZOG)

martes, 10 de marzo de 2026

HABLANDO DE LA LIBERTAD...

 



"Fue solo un accidente", la película del iraní Jafar Panahi vuelve a poner sobre la mesa, de alguna manera, el debate acerca del "no matarás" originado por el filósofo Oscar Del Barco en relación a la lucha armada en nuestro país en los años 60/70.

Buscando material sobre este cineasta, encuentro una carta abierta que escribió acerca de lo que le tocó vivir cuando, en el año 2001, ingresó al "país de la libertad" a modo de escala para su posterior participación en los festivales de cine de Buenos Aires y Montevideo:
"Como ganador del Premio a Libertad de Expresión (Freedom of Expression Award) por mi película El círculo, desearía su amable atención por lo que me sucedió en su país, un hecho que acontece a diario en los Estados Unidos. Y permítanme ver su reacción ante estos hechos inhumanos. Creo tener derecho a sentir curiosidad acerca de la respuesta del Consejo que me otorgó el premio y que esa respuesta sea proporcional al comportamiento que yo y muchas otras personas enfrentan y seguirán enfrentando. Ustedes han considerado mi película como “un film maravilloso y audaz” y deseo que su Consejo y los medios de Estados Unidos se atrevan a condenar los salvajes actos de la policía norteamericana y de inmigración.
El 15 de abril partí desde el Festival de Cine de Hong Kong hacia los festivales de Montevideo y Buenos Aires, en el vuelo 820 de United Airlines, un viaje de 30 horas vía el aeropuerto de Nueva York, donde debía permanecer por 2 horas y tomar el vuelo a Montevideo. En respuesta a mis inquietudes, los organizadores de los festivales habían ya chequeado si necesitaba una visa de tránsito y me aseguraron que no había necesidad de tal visa. Más aún, la aerolínea me emitió un ticket visado para Nueva York. Yo mismo le pregunté al personal de United Airlines por la visa de tránsito a Nueva York en el aeropuerto de Hong Kong y escuché la misma respuesta. Ni bien arribé al aeropuerto JFK, la policía norteamericana me llevó a una oficina, donde me pidieron mis huellas digitales y mi fotografía debido a mi nacionalidad. Me negué a hacerlo y les mostré mis invitaciones a los festivales. Me amenazaron con encarcelarme si no hacía las huellas digitales, y pedí por un intérprete y por un llamado. Se negaron. Luego me encadenaron como a los prisioneros medievales, me subieron a un patrullero policial y me llevaron.
Me pusieron cadenas en mis pies y me engancharon a otros encadenados, todos a la vez encadenados a un banco muy sucio. Por 10 horas sin preguntas ni respuestas fui forzado a sentarme en ese banco a presión junto a los otros. No me podía ver, estaba sufriendo de una vieja enfermedad, sin embargo nadie lo notó. Otra vez les requerí que me dejaran llamar a alguien en Nueva York, pero ellos se negaron. No sólo ignoraron mi pedido sino que también el de un muchacho de Sri Lanka quien quería llamar a su madre. Todo el mundo estaba conmovido por el llanto de este chico, gente de México, Perú, de Europa del Este, India, Pakistán Bangladesh y... Yo estaba pensando que todos los países tienen su propia ley, pero no podía entender estos actos inhumanos.
Al final vi la mañana siguiente. Otro policía vino y me dijo que me tenía que sacar una fotografía. Yo dije nunca. Y les mostré mis fotos personales. Dijeron que no, que ellos tenían que sacarme la foto (en la manera que se lo hacen a los criminales) y tomarme las huellas digitales. Me negué. Una hora más tarde dos personas me amenazaron para que me hiciera las huellas digitales y la fotografía por computadora y otra vez me negué y pedí un teléfono. Finalmente aceptaron y pude llamar al Dr. Jamsheed Akrami, de la Universidad de Columbia, y le expliqué toda esta historia. Le pedí que los convenciera debido a que él me conoce bien y sabe que yo no soy una persona que hace lo que ellos me pidieron que hiciera.
Dos horas más tarde, un policía vino y me tomó mi foto personal. Me encadenaron y me llevaron de vuelta a un avión el cual iba de vuelta a Hong Kong. En el avión, desde mi ventana, podía ver Nueva York. Sabía que mi película, El círculo, había sido estrenada hacía dos días y que había sido muy bien recibida también. Sin embargo, el público hubiera entendido mejor mi film si hubieran sabido que el director era encadenado al mismo tiempo. Hubieran aceptado mejor mi idea de que los círculos de límites humanos existen en todas partes de este mundo, pero con diferentes proporciones. Vi la Estatua de la Libertad e inconscientemente sonreí. Traté de cerrar las cortinas y vi las cicatrices de las cadenas en mi mano. No podía soportar a los otros pasajeros mirándome fijo y sólo quería pararme y gritar ¡No soy un ladrón! ¡No soy un asesino! ¡No soy un traficante de drogas! Yo... yo soy sólo un cineasta iraní."


lunes, 2 de marzo de 2026

FIN DE UN MUNDO ENFERMO...

 


En su libro “Cómo funciona el mundo”, Noam Chomsky explica qué pasó luego de la segunda guerra mundial, de la que emergieron los Estados Unidos como la primera potencia mundial: “los funcionarios de planificación de la posguerra advirtieron enseguida que la reconstrucción de las otras sociedades industrializadas occidentales iba a ser fundamental para la salud del sector empresarial estadounidense, porque les iba a permitir importar productos fabricados en Estados Unidos y ofrecer oportunidades de inversión. Pero era fundamental que esas sociedades se reconstruyeran de un modo muy específico. Había que restablecer el orden tradicional de la derecha, con el típico predominio del sector empresarial, la debilitación y la fragmentación de los sindicatos y el peso de la reconstrucción sobre las espaldas de la clase obrera y los pobres. En algunos casos, para eso hacía falta recurrir a la violencia extrema, pero otras veces se lograba lo mismo con métodos más blandos, como la intervención en los procesos electorales y la retención de ayuda alimentaria."
El peronismo apareció, a mitad de la década del 40, como respuesta a ese nuevo orden internacional posterior a la segunda guerra, marcando una tercera posición y haciéndose eco de las demandas sociales de su época.  Fue así que, con la reforma constitucional de 1949, se incorporó derechos sociales, económicos y laborales, consolidando el constitucionalismo social, incluyendo los derechos del trabajador, la familia, la ancianidad y la educación, constitucionalizando conquistas peronistas previas como el aguinaldo, vacaciones pagadas, jornada limitada y el salario digno.
Podemos preguntarnos, entonces, por la dignidad en la historia de los trabajadores argentinos, y podríamos decir que en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional encontramos las bases de esa dignidad: condiciones dignas, jornadas limitadas, salario justo, protección contra el despido y la organización sindical libre, todos ellos en riesgo, hoy, con la reforma laboral en vilo.
En su libro "De utopías, catástrofes y esperanzas”, el filósofo Oscar Terán dice: "En la Argentina los de más abajo miran a los ojos a los de arriba. Mirar a los ojos es el síntoma de la caída de la deferencia, es el signo más evidente de la convicción que tienen los argentinos de ser y sentirse iguales. Esto ocurre desde siempre, ya estaba en la idiosincrasia del gaucho, fue activado por las revoluciones, las guerras civiles y otros fenómenos a lo largo de la historia argentina, con su gran culminación el 17 de octubre de 1945. De ahí en adelante desaparece absolutamente esa idea del tributo que los de abajo tienen que rendir a los de arriba a cambio de la protección que los de arriba brindan a los de abajo. Yo viví bastante años en México y allí hay gente que, aún hoy y más allá de su situación económica, a ciertos lugares no puede ingresar, no se anima a ingresar. Siente que no tiene derecho a entrar. Ese es un fenómeno que se da en casi toda América Latina y que aquí no existe o existe poco. Aquí uno tiene el derecho de estar en todas partes."
Sigue Terán: “somos una sociedad imaginariamente igualitaria, en el deseo y en todo aquello que los sujetos se asignan como derechos adquiridos, Es imposible entender ciertos fenómenos que ocurren todos los días sin entender esta pulsión o esta convicción de igualitarismo. Es imposible ver cómo se mueven los piqueteros, los travestis, los vendedores ambulantes, por ejemplo, sin esta idea de que todos somos exactamente iguales y tenemos derecho a ocupar espacios que no están vedados absolutamente para nadie.”
Es muy probable que no encontremos otro momento en la historia argentina (además de la década peronista) en la que, como dice Oscar Terán, los trabajadores hayan podido a mirar a los ojos de sus empleadores.
Llegamos, entonces, al golpe de Estado de Marzo del 76, del que se están cumpliendo -próximamente - 50 años. En sus diarios, escribe Ricardo Piglia: “viernes 27 de febrero: “se habla de golpe militar como inevitable. Lorenzo Miguel apoya a Isabel y los militares organizaron, según parece, ya su gabinete. Se repiten las generalizaciones del golpe de 1955: corrupción, ineficacia, etc. El objetivo parece ser desarticular al movimiento sindical para poder darle vía libre al proyecto liberal.”
            Piglia, en un solo párrafo, condensó el proyecto que tenía en mente la dictadura militar para los trabajadores en la Argentina: su desprotección total. No casualmente, el actual gobierno -al que le resulta por demás incómodo referirse al aniversario del golpe de Marzo del 76 - puede ser pensado como heredero de las políticas implementadas en su oportunidad: endeudamiento externo, apertura indiscriminada de las exportaciones, desregulación de la economía,  disciplinar a los trabajadores en general y a los sindicatos en particular (que en ese entonces implicaba la tortura y desaparición de sus delegados y hoy -democracia mediante- implica tomar medidas que buscan debilitar su capacidad de acción), elementos todos que constituyen la columna vertebral de los principales andamiajes jurídicos en materia laboral de los que se amparó y ampara el gobierno para llevar adelante su gestión desde sus primeros días al frente del poder ejecutivo: DNU 70/23, “Ley Bases” y la aún no sancionada “Ley de Modernización Laboral, y todas las modificaciones introducidas en la misma (creación del banco de horas, fraccionamiento de las vacaciones, pago en cuotas de las sentencias judiciales, por nombrar algunas) contradicen principios básicos del derecho laboral: el protectorio, el de irrenunciabilidad, el de no regresividad.
Hoy, sin embargo, vivimos bajo la forma democrática y republicana de gobierno, Y, como sostiene Nicolás Casullo en su libro “Las Cuestiones”, el sistema republicano hoy se nos presenta como una gran paradoja:  la actual democracia republicana, frente a desafíos que hoy la cuestionan, considera que al gobierno democrático no se lo puede corromper con las demandas de una sociedad democrática. Esta última, en definitiva, aparece como su más imprevisible enemiga. Volviendo al punto de inicio del presente informe: ¿si las demandas de la sociedad democrática (el reclamo de las mayorías por justicia social) “corrompen” al actual gobierno… la libertad de quiénes se proclama?
En su libro “Fechas que hicieron historia”, el historiador francés Patrick Boucheron plantea que, “no hay que olvidar que la historia es también, más que cualquier otra cosa, el arte de dosificar las sorpresas”.  La palabra clave es “dosificar”. No es que en la historia ya esté escrito todo lo que pasa en nuestro presente y en consecuencia nada nuevo nos pueda ocurrir, no se trata de eso; pero si analizamos nuestro presente a la luz de nuestro pasado, seguramente, vamos a poder encontrar elementos que se repiten y que no son nuevos en absoluto. Lo mismo podemos pensar de una persona cualquiera y su familia. No somos idénticos a nuestros padres o a nuestros abuelos, pero tampoco somos completamente diferentes.
El gobierno que encabeza actualmente el poder ejecutivo se presentó en las elecciones presidenciales del año 2023 como “lo nuevo” para diferenciarse de lo que llamaron “la casta política”, sin embargo, no tardaron en reivindicar al gobierno que estuvo en el poder durante toda la década de los 90 como el “mejor de la historia”. Es decir, consideró como el mejor de la historia a un gobierno que dejó al país con un endeudamiento externo atroz, y a una sociedad fragmentada por niveles de pobreza y desocupación como nunca antes había tenido este país.
Siguiendo a Boucheron, podemos decir que, en el caso del actual gobierno, debíamos no ya dosificar, sino simplemente dejar de lado la posibilidad de toda sorpresa. O quizá sí tenemos, hoy, una sorpresa: que estemos discutiendo nuevamente derechos elementales básicos, pisos de dignidad básicos, que quizá en alguna oportunidad dimos por saldados, pensamos que nunca más los íbamos a tener que volver a discutir.
Si la democracia no implica necesariamente una ampliación de derechos para las mayorías, y si no implica un piso de dignidad para la clase más débil (los trabajadores), se vuelve un envase vacío.
A 50 años del último golpe cívico-militar, conviene repensar, en este contexto tan acuciante, acerca de las formas más lúcidas que tenemos para intervenir en este presente, en defensa de los derechos que aún se tienen. Para no sentirnos un envase vacío.
Los derechos que los trabajadores fueron adquiriendo a lo largo del tiempo se correspondiendo con distintas conquistas sociales, no se trató de fenómenos de la naturaleza, sino de acciones concretas de hombres y mujeres de carne y hueso.
Esas luchas provocaron una tensión con el diseño constitucional original de nuestro país. Como señala Roberto Gargarella, las constituciones actuales son un "traje chico" o un diseño pensado para una sociedad que ya no existe.
Es el derecho el que debe adecuarse a las demandas de una época, y no al revés, y de esta forma intentar que sea, en lo posible, una conversación entre iguales. 

lunes, 16 de febrero de 2026

LA COMUNIDAD ORGANIZADA




Palabras pendientes del último posteo y una recomendación.

1) Si los empresarios son los grandes benefactores en una sociedad, los auténticos "héroes" según los definió el presidente argentino, cabe preguntarse quiénes vendrían a ser los villanos de la película (sabemos desde niños que a todo héroe se le opone un villano). La actual ley laboral en discusión responde esa pregunta de forma muy clara, no quedan dudas acerca de quién es la piedra en el zapato del empresario-héroe: las personas que trabajan para él. 
Empiezan a quedar claras, también, las respuestas a las siguientes preguntas: la libertad de quién se quiere? para hacer qué? a costa de quién? Es verdad: los antecedes preanunciaban todo: la justicia social era una aberración, y un trabajador tiene el derecho a morirse de hambre. Estábamos avisados. 
Y algo más: si al presidente le encanta agachar la cabeza ante su patrón-héroe del norte, por qué pensar que a los trabajadores del país que gobierna también les va a encantar hacer lo mismo frente a sus patrones locales?

2) El documental "Cuestión de Tiempo" en Netflix. Gira en torno a uno de los recitales que dio Eddie Vedder (nuestro único héroe en este lío) en el marco de la campaña para combatir la enfermedad "EB" (una alteración genética que se desarrolla desde la primera infancia y que hace que las personas que la padecen tengan la llamada "piel de mariposa"). El documental confluye en el recital, (al que asistieron los pacientes, sus familias y los médicos) pero muestra también las historias de esos chicos y sus familias en la pelea contra la enfermedad.  
Curioso: vemos, allí, en la tierra donde late el corazón del capitalismo más individualista, el deseo de una comunidad organizada.

domingo, 15 de febrero de 2026

QUERIENDO DESPERTAR...

 


En relación al proyecto de "modernización laboral" se viene hablando y escribiendo mucho por estos días. De todas las críticas que se le puedan hacer -y que ya se han hecho- me resulta importante poner el acento en dos puntos  que, a mi entender, se entrelazan y que mejor reflejan el espíritu nefasto de la ley: el descuento del salario al trabajador en caso no poder cumplir con su labor debido a una enfermedad de las llamadas "inculpables" (que ahora deberían ser llamadas "culpables"),  y el eventual pago del salario a cargo del llamado "Fondo de Asistencia Laboral"

De la única forma en que se puede legislar una baja del salario en casos de enfermedades inculpables es partiendo, desde el vamos, de que hay -per se- mala fe en todos los trabajadores. No en uno; sino en todos.  Y no solo mala fe, sino también vagancia, y no solo vagancia, además estupidez: prefieren contagiarse una enfermedad o lesionarse  a tener que ir a trabajar. Es dejar de pensar que la enfermedad es "inculpable" (como se entiende que lo es toda enfermedad) para pasar a pensar que es voluntaria. Es decir, se está legislando presuponiendo que los trabajadores entran a un vínculo laboral ansiosos por ver en qué momento empezarán a cobrar por no trabajar (como si fuera, además, que en la actual ley de contrato de trabajo el empleador no cuenta con mecanismos de control para evaluar la veracidad o no de la enfermedad denunciada por su empleado) 

La "mala fe" de los trabajadores, entonces, es el espíritu de esta ley.
Solo partiendo de la base de que una de las dos partes de la relación laboral va a actuar, desde el vamos, con mala fe es que ,también, se quiere implementar una salida de ese vínculo para el trabajador que no le implique costos a su empleador. La ley parece decirnos: "como al pobre empleador no le queda otra que contratar a uno de estos vagos y ventajeros, lo mejor es permitirle que les den salida de la forma más rápida y menos onerosa posible. Y algo más: si el empleador no tiene que poner de su bolsillo la plata para pagar la indemnización, el trabajador puede llegar a pensar - a priori- que eso no le afecta porque igualmente hay un fondo que le va a pagar, pero si piensa de esta forma está pasando por algo  no menor, no está viendo todo el vínculo sino solo su final. Y lo que no está viendo es que si el empleador no ve afectado su bolsillo para pagar una indemnización, pierde los "motivos legales" para cuidar el vínculo que mantiene con su empleado (esto incluye el cumplimento de las condiciones dignas de labor). Para este último no es solo importante que, si lo despiden sin causa, se la pague una indemnización; también es importante que quien deba hacerlo sea quien haya sido su empleador.
En el libro "De utopías, catástrofes y esperanzas", Oscar Terán dice: "En la Argentina los de más abajo miran a los ojos a los de arriba. Mirar a los ojos es el síntoma de la caída de la deferencia, es el signo más evidente de la convicción que tienen los argentinos de ser y sentirse iguales. Esto ocurre desde siempre, ya estaba en la idiosincrasia del gaucho, fue activado por las revoluciones, las guerras civiles y otros fenómenos a lo largo de la historia argentina, con su gran culminación el 17 de Octubre de 1945. De ahí en adelante desaparece absolutamente esa idea del tributo que los de abajo tienen que rendir a los de arriba a cambio de la protección que los de arriba brindan a los de abajo. Yo viví bastante años en México y allí hay gente que, aún hoy y más allá de su situación económica, a ciertos lugares no puede ingresar, no se anima a ingresar. Siente que no tiene derecho a entrar. Ese es un fenómeno que se da en casi toda América Latina y que aquí no existe o existe poco. Aquí uno tiene el derecho de estar en todas partes."
De Cristina, en este momento, no es lo más importante pensar si es justa su condena o no; lo que sí merece pensarse es una frase que ella dijo, y que vuelve a mí en este momento: "no vienen por mí, vienen por tus derechos."
Podemos agregar, volviendo a Oscar Terán: vienen para que la parte de la población que levantó la cabeza en algún momento de la historia vuelva sobre sus pasos, se arrepienta de su error, vuelva a bajar la cabeza y acepte mansamente su destino latinoamericano.

martes, 10 de febrero de 2026

10 AÑOS...MADRE

 


En estos días se cumplieron diez años de la partida de mamá. Cuando vuelvo atrás en el tiempo, advierto una paradoja: muchas veces, antes del día en que se descompensó en su casa, me había representado esa misma escena: que yo estaba en su casa, que ella perdía el conocimiento, que la ambulancia tardaba mucho,  que la desesperación me nublaba y que no sabía qué hacer. Una especie de pesadilla lúcida que, cada tanto, y sin motivo aparente, fue irrumpiendo en mi mente a lo largo de mi vida. Y un día la pesadilla fue real, como pasaba en las películas de Freddy.  Y el hecho de haberme representado esa situación en forma previa -y en reiteradas ocasiones- no sirvió de nada: pura impotencia. Lo peor no solo pasa cuando menos lo esperamos; por lo que los pensamientos anticipatorios no sirven como conjuro contra la desgracia.

A los pocos días de su muerte escribí un texto largo. En esos tiempos iba a un bar  en el Abasto en el que, los domingos por la noche, se realizaba un festival de poesía. Recuerdo, el domingo siguiente a la muerte de mamá, haber ido con un amigo a ese bar y que mi prima -una de las coordinadoras del ciclo- leyó para todos los presentes ese texto que yo había escrito. Hubo muchos aplausos y eso fue, para mí, el principio del fin del dolor y la apertura a una sensación de alivio intenso: " te vas aplaudida", pensé.

La sensación de alivio se profundizó en los días siguientes, por varias razones; por un lado ella disfrutó mucho  sus últimos años: de sus amigas, de sus viajes, de su reencuentro con sus ex-compañeras de colegio, de su nieto; por otro lado, y de esto me di cuenta después, se me hubiera hecho muy difícil verla envejecer. 

Diez años pasaron. No sé para ustedes, pero para mí pasaron grandes cosas en estos diez años, y espero otras tantas para los próximos diez.

Algo más, no menor. Una de las canciones más conmovedoras de Pearl Jam se llama "Release" ("Liberación"). La letra, en una parte, dice: "yo voy a esperar en la oscuridad a que vos me hables". Desde mi adolescencia que soy fanático de Pearl Jam, pero especialmente de esa canción, y más específicamente de esa parte de la letra, y tardé muchos años en darme cuenta la razón. Hasta que un día tuve una epifanía: entendí. Conecté las partes, y todo se iluminó. Y el acto de entender fue muy poderoso, como las pocas veces que, de verdad, uno entiende algo.

En mi infancia la pasé muy mal en varios de mis cumpleaños ("olor a hogar te puede ahogar", dice la letra de otra canción). En las reuniones se me generaba una angustia muy fuerte y me terminaba yendo a mi habitación, a refugiarme de los adultos, escondido debajo de la cama, en la oscuridad. Era mi mamá la que me venía a buscar, para hablarme y convencerme de que todo iba a estar bien, de que podía volver otra vez al mundo de los adultos.

Le agradezco, entonces (y el agradecimiento es también de las sensaciones más fuertes que se puedan experimentar), que me haya ayudado a cruzar el umbral, que me haya facilitado que hoy pueda estar, a plena luz del día, queriendo y sufriendo a los adultos que me rodean.

Y agradecida está la banda que hilvanó nuestras vidas, y que hoy le dedicamos esta canción...

pd: viste mamá que al final no perdía el tiempo en los bares?


martes, 3 de febrero de 2026

VIENTOS DEL PRESENTE...

 


Entre las mejores películas que fui a ver al cine en el 2025, puedo nombrar: "Anora", "Aún estoy aquí", "Bugonia", "Una batalla tras otra" y "Valor Sentimental".

En este 2026 acabo de ver una que, no tengo dudas, quedará entre las mejores: "Sirat, trance en el desierto"
Los diálogos son exiguos, casi no hay palabras; es otro el lenguaje que se nos presenta en la pantalla. Lo que sí abunda, como sensación inequívoca, es el viento densísimo del desierto (el viento densísimo de estos tiempos) soplando con furia en nuestras caras. El viento que arrasa.
Una película para gobernarnos a todos.

miércoles, 28 de enero de 2026

LA VIBRACIÒN DE UN MOMENTO CONCRETO...

 


"¿De dónde sale esa afición por aludir a cosas que nunca tuve?

"Me pongo a tararear una melodía de antaño, una canción del pantanoso bosque en el que en otra época me entretuve bajo unas nubes rápidas, seducida por todo."

"Cada grano es una palabra que estalla en un millar más, los primeros y los últimos momentos de todo ente vivo."

"Sin ser consciente de los escollos que me rodeaban o del caos que provocaba, iba directa a lo prohibido, un cigarrillo encendido, un mechero plateado de mesa que apretaba para crear una bonita llama, o una goma elástica bien ceñida en la muñeca. Un dedo quemado, una mano azul."

"Si la verdad no me interesaba, presentaba una realidad alternativa. El mar de posibilidades por el que navegábamos sería nuestro para siempre."

"Supongo que me consideraban una niña triste, algo solitaria, apenas recuerdo interactuar con mi maestra y mis compañeros de clase. Prefería la compañía de mis hermanos y explorar mis propios pensamientos, por abstractos que fueran, hasta que poco a poco desarrollé el idioma con el que expresarlos. Y ese idioma era la poesía."

"No quería crecer, No aspiraba a formar parte del mundo adulto, con sus interminables responsabilidades. Quería ser libre para deambular, para construir sala tras sala la arquitectura de mi propio mundo."

"Tenía la fuerte sensación de que cada persona lo sabe todo, tiene su propio cerrojo y la llave para abrirlo. Me preguntaba qué encontraría, cuál podría ser mi contribución y qué podría añadir a la infinita variedad del cielo."

"Quería saberlo todo: las capas del cielo, otros mundos posibles, el interior de las rocas, qué había entre las páginas de los libros inalcanzables, qué pensaba de verdad la gente sin decirlo, qué fuerza invisible nos mantenía a raya, qué nos frenaba y qué nos impulsaba hacia delante."

"Lo que deseaba era un camino que lo contuviera todo, y que cada uno de nosotros pudiera extraer a partir de la imaginación una conexión experimentada de forma individual con el pasado, el presente y el futuro."

"El arte es la forma más elevada de la esperanza."

"Eso es lo que ansía el que escribe. En una cafetería al amanecer, en un salón vacío de un hotel o garabateando en un cuaderno en un banco de una catedral silenciosa. Un repentino rayo fulgurante que contiene la vibración de un momento concreto."

"PAN DE ÀNGELES" (PATTI SMITH)

martes, 20 de enero de 2026

POR SIEMPRE HORACIO... (ESE SER HUMANO)

 



"El el fondo último de las cosas solo somos cisternas abandonadas en un mundo desconocido."

"Se trata de revisar la aureola incierta que recubre, entre polvillos difusos, el concepto de humanismo. Este late pasivamente ante los resultados a los que llegó el capitalismo digital, informático y corporativo, cuyos simbolismos y tecnologías educan masivamente a una población mundial cada vez más inducida a disciplinas inesperadas, con interpretaciones súbitamente reversibles: a la servidumbre se la llama libertad y en el aseguramiento de libertades se ven forzamientos."

"Mientras tanto, las viejas instituciones políticas tambalean, se confiscan argumentos enteros, que antes hacían al mundo de las modernas libertades, para atacar a los Estados que aún esgrimen salvaguardas para sus poblaciones, y se preparan en laboratorios públicos, privados o secretos las nuevas indicaciones de cómo será una vida acunada por el cariño plastificado de las alegres tecnologías de la existencia. Para este logro brutal que beneficiaría a los mismos cautivos, recortando la diversidad del pensamiento -entre la develación y el temblor-, se prepara el nuevo capitalismo como maquinaria absoluta e intangible."

"Pero en el conjunto de este triste espectáculo de marionetas, la pregunta por la naturaleza, por la técnica y por los inter-juegos que caracterizan los itinerarios de cualquier conciencia crítica, nunca deja de hacerse. Es la forma de mencionar un peligro y al mismo tiempo alentar a que se devele aquello que nos permita escapar de él."

"Si lo humano es el dilema ético por excelencia, es lo que deberíamos aclarar. Pero en cambio creamos el obstáculo necesario para no decirlo - es decir, nos hacemos individuos bajo nuestro propios secretos-. No negamos que el humanismo podría ser también considerado como la metáfora enrarecida de un deseo general de un entendimiento salvador del género humano y, al mismo tiempo, la cobertura de toda la criminalidad que producimos a nuestro alrededor, que se nos hace deshonrosa. "

"Pero mal acataríamos el principio de la esperanza si no percibiéramos que las políticas nacionales con sus correspondientes soberanías han sido convertidas en pellejos vacíos por las grandes corrientes de dominio tecnológico y las nuevas formas organizativas empresariales. Estas se componen como circuitos financieros dobles, que usan una vía legal y otra ilegal a la vez, y que se establecen en naciones que son fragilizadas porque apenas conservan su lengua y están sometidas permanentemente a la extirpación de lo que resta de sus institutos políticos autónomos."

"¿Qué hacen las ciudades además de encerrar al hombre en paredes, ropas y máquinas? Es preferible el frescor del rocío a un cuarto urbano bien resguardado de toda intemperie. El carácter creador de la naturaleza librada a sus propias fuerzas, en contraste con las vidas regidas por las severas instituciones de la economía y el control laboral de las multitudes."

"La palabra humanismo es una breve utopía que significa la vuelta del pensamiento sobre sí mismo, a fin de comprobar si su punto de partida se mantiene sin rajaduras o anulaciones, cuando inevitablemente vuelve tembloroso al lugar de donde había salido."

"Solo podemos considerarnos individuos integrados si trabajamos en nuestro ser con una astucia que nos engaña también a nosotros mismos, al generar conciencia reservada que en su sistema de dobles o triples fines cree que nace al mundo con total soberanía, cuando en verdad la autonomía del ser comenzaría recién cuando la astucia se hace parte del reconocimiento de que nuestro yo en proyecto tiene impulsos derivados que no pueden ser declarados."


"HUMANISMO, IMPUGNACIÒN Y RESISTENCIA." (H. GONZÀLEZ)


viernes, 9 de enero de 2026

TANTO EN LA VIDA COMO EN EL ARTE...



"El hecho de que seamos no sé cuántos millones de personas y sin embargo la comunicación, la comunicación completa, sea del todo imposible entre dos de esas personas, para mí es una de las grandes tragedias de este mundo.

Observar un ave también me hace sentir bien. Nadie la odia ni la envidia, nadie quiere nada de ella, nadie la necesita. Nunca tiene problemas, nunca está en peligro, y puede comer lo que quiera.

Un autor necesita tres cosas: experiencia, capacidad de observación e imaginación. Puesto que mi talento es el lenguaje, no me queda más remedio que expresar torpemente con palabras emociones que  la música expresaría mejor y de forma más sencilla. Pero yo prefiero las palabras, porque prefiero leer que escuchar. Prefiero el silencio al sonido, y las imágenes que evocan las palabras surgen del silencio.

Una de las cosas más tristes es que lo único que puede hacer un hombre durante ocho horas al día, un día tras otro, es trabajar. No se puede comer, beber o hacer el amor durante ocho horas al día. Lo único que se puede hacer durante ocho horas es trabajar, que es el motivo por el que el ser humano se hunde a sí mismo en la miseria y la infelicidad, arrastrando con él a todos los demás.

La vida es movimiento, y al movimiento le interesa aquello que mueve al hombre: la ambición, el poder y el placer. La conciencia moral es la maldición que el hombre tuvo que aceptar de los dioses a cambio del derecho a soñar.

Nunca me he visto en la situación de tener que elegir entre traicionar a un amigo o traicionar a mi país, pero si alguna vez me ocurre, espero tener las agallas de traicionar a mi país.

En las novelas que he escrito es esencial la sensación de un firme obstáculo que es preciso sortear -una montaña, por ejemplo,  que hay que rodear, escalar o atravesar - en torno al cual gira la historia.

De Proust aprendí a observar de otra forma a los personajes, me enseñó  la perspectiva moderna del inconsciente, me ofreció todo lo que yo podía asimilar de esa perspectiva. Como no era capaz de leer a Freud o a Jung, accedí a ellos a través del filtro de Proust.

Diría que la escritura te hace madurar y tú haces madurar la escritura, y por último, con todo lo que has birlado, logras una amalgama que tiene personalidad propia, la tuya, y entonces eres capaz de devolver esas deudas con una pequeña cuota de intereses, que es lo único honorable que debe hacer un escritor, al menos un escritor que roba, como yo.

El talento, por muy grande que sea, no puede sostenerlo todo, mientras que una pasión dominante es capaz de conferir a toda una serie de novelas la unidad de un sistema.

Señálame al hombre feliz y yo te señalaré sumo egoísmo, maldad o, si no, una absoluta ignorancia.

El mundo está hecho de una sola pieza, por supuesto; en todas partes se dedica a la misma lucha subterránea...no hay paz en ninguna parte donde haya vida humana, pero de todos modos hay sectores tranquilos y otros más activos.

No recuerdo quién fue, pero su teoría me pareció muy acertada.  Decía que los ingleses tratan los lugares comunes como si fueran algo extraordinario, y los estadounidenses tratan lo extraordinario como si fueran lugares comunes. En el humor escrito yo creo que se cumple.

En la literatura, la universalidad sólo se alcanza mediante la representación de un hombre específico en unas circunstancias específicas.

Una prueba irónica de la belleza y de la universalidad de la cultura es el hecho de que los descendientes de aquellos que nos esclavizaron cantan ahora espirituales negros y experimentan gracias a ellos una exaltación de su propia humanidad.

La comprensión del arte depende en última instancia de la voluntad del espectador de extender su humanidad y ampliar su conocimiento de la vida humana.

El tema del arte es el tema de la vida misma. Esa distinción artificial entre artistas y seres humanos es precisamente la que todos padecemos. Un artista es tan sólo alguien que excava, desentierra y profundiza en partes de la experiencia accesibles a cualquiera en todas partes, pero él las exhibe como una especie de espantapájaros para mostrar a todo el mundo lo que es posible hacer con ellas.

En la ficción se dan la mano lo absoluto y lo relativo, por así decirlo; la expresión de lo general y lo particular. Y eso, para mí, es lo emocionante, tanto en la vida como en el arte."

"THE PARIS REVIEW" (ENTREVISTAS 1953-1983)


martes, 6 de enero de 2026

LAS DOCTRINAS...

 



La editorial de hoy de La Nación. Por supuesto, sin decir ni una sola palabra sobre el accionar norteamericano, sus reales intereses y el peligro que todo esto implica -en el corto y mediano plazo - para la región entera.

El cierre de la editorial es de antología: " Queda por delante una ardua reconstrucción de las instituciones democráticas."
"La Nación será una tribuna de doctrina" es la leyenda con la que el diario nos presenta sus editoriales. Bien podrían cambiarla por : "La Nación será una tribuna de bufones del imperio" ( después de todo, eso también vale como doctrina).