"Fue solo un accidente", la película del iraní Jafar Panahi vuelve a poner sobre la mesa, de alguna manera, el debate acerca del "no matarás" originado por el filósofo Oscar Del Barco en relación a la lucha armada en nuestro país en los años 60/70.
Una delivery de incongruencias al servicio de la dama que cuelga del hombro de la cartera o de la billetera en la que duerme, junto a roca y belgrano prensados, el caballero suburbano.
"Fue solo un accidente", la película del iraní Jafar Panahi vuelve a poner sobre la mesa, de alguna manera, el debate acerca del "no matarás" originado por el filósofo Oscar Del Barco en relación a la lucha armada en nuestro país en los años 60/70.
La fascinación que despierta el uso masivo de la IA, al parecer, está centrada en dos factores principales: 1) la supuesta eliminación del error en lo que se hace (o la reducción al mínimo de su margen). 2) el tiempo que se "ahorra" usando este super algoritmo . Los dos factores se encuentran íntimamente relacionados para que el uso de esta herramienta resulte más que tentador: "maximice su acierto en el menor tiempo posible" podría ser el slogan del super algoritmo, sea que el acierto se trate de una inversión financiera o la aprobación de un examen de matemática por parte de un alumno del secundario.
Una canción de los Redondos, allá por fines de los 90 -cuando internet recién empezaba a despuntar- hablaba de un "Dios nuevo, mejor hecho y bajo nuestro pulgar."
Curioso: si escribo la frase en google, esto me surge de la visión creada por la IA: "La frase "un dios nuevo, mejor hecho y bajo nuestro pulgar" es parte de la letra de la canción "El Árbol del Gran Bonete" de la banda de rock argentina Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que se encuentra en el álbum Lobo Suelto, Cordero Atado de 1993. "
Error: la canción pertenece al disco "Ultimo bondi a Finisterre", disco editado en el año 1998
Retomando los dos factores principales mencionados anteriormente, las objeciones que me surgen respecto de los mismos son las siguientes: a) el error, salvo cuando conlleve una fatalidad, no debe ser eliminado, porque es parte necesaria y fundamental de un proceso de aprendizaje/conocimiento, y no una especie de fantasma del que debemos escapar corriendo; y b) el tiempo que se "ahorra", en qué lo vamos a invertir? En jugar? En husmear la vida de los demás en las redes sociales? Eso es tiempo "invertido"?
Y qué pasa con la toma de decisiones que delegamos en la IA? No es acaso la toma de decisiones un aspecto fundamental de la vida adulta de los seres humanos? Creo que sí, y que esa toma de decisiones implica cometer errores, pero también adquirir destrezas y aprendizajes. Y que todo ello implica tiempo que no es tiempo perdido, más bien todo lo contrario.
Habría que ser cuidadosos, entonces. No sea cosa que, en algún momento, "nos corten la luz", y que esa oscuridad nos encuentre más desnudos que cuando llegamos a este mundo.
"Es probable que en los años "poscoronavirus" emerja un fascismo de nuevo cuño. Estaría hecho de otra materia y procedería no de un poder que busca someter cuerpos y espíritus a su ideología, sino de una multitud de individuos que solo se remiten a sus propios credos, forjados antes que nada por el resentimiento y su resolución de obtener, cueste lo que cueste, su tajada. Por eso, se lo podría calificar de fascismo individual atomizado. La subjetividad decepcionada, revanchista y obstinada guiaría las conductas. Ese fascismo estaría latente y tendería a expandirse más según la amplitud de la crisis por venir y las respuestas que se intente dar al fenómeno. Refrendaría el fin de la sociedad tal como la consideramos desde el siglo XVIII, es decir, un agrupamiento constituido por una pluralidad de almas, estructurado por puntos de referencia comunes, principios, reglas -hasta verdades- que se comparten y que definen, vía concertación, las condiciones de la vida colectiva viable."
"No hay nada concluyente que se pueda producir sin choques ni conflictos. Se enfrentarán, por un lado, los que arden en deseos de dejar hablar la propia ira, en aumento, a expensas del mundo y los demás, y también a expensas de sí mismos, porque están resueltos a no determinarse sino únicamente en función de sus afectos y credo subjetivos, hasta llegar a generalizar una suerte de barbarie común insidiosa y larvada; por el otro, aquellas y aquellos que, pese a la exasperación que los invade, entienden que no se pueden perder en una guerra civil de palabras y cuerpos, y que tienen la intención, por el contrario, de poner su energía en apaciguar los desbordes de rencor y odio, de trabajar para instaurar situaciones de equidad en el territorio de nuestras vidas cotidianas, al mismo tiempo que están determinados a poner obstáculos a las personas o grupos que llegaron al punto de aprovecharse de sus semejantes en nombre de sus propios sufrimientos padecidos. Vivimos la época que nos mostrará una feroz lucha entre Thanatos y Eros, entre aquellos movidos por la pulsión de destrucción y los que están animados por la firme intención de construir y el principio de la esperanza."
"LA ERA DEL INDIVIDUO TIRANO" (E. SADIN)


No es una joya, pero tampoco está mal la serie. Me hubiera gustado ver más tiempo dedicado a la trama legal de la tragedia, al desarrollo de los argumentos -morales y jurídicos- que entran en colisión, y al de las diferentes miradas respecto de las responsabilidades puestas en tela de juicio, y menos tiempos al antes y después de la historia de los chicos protagonistas. El criterio artístico de dónde poner el foco terminó generando el efecto contrario al deseado: cierta indiferencia ante ese sufrimiento infinito, y es que tanto acercamiento nos termina alejando un poco. Lo más logrado es, entonces, el núcleo del disturbio: la noche fatídica del incendio, que justifica ampliamente la serie. No me termina de cerrar el argumento de que "no se puede hacer rédito económico de una tragedia", porque, si es por eso, no se podría hacer ningún trabajo intelectual o artístico que explique cómo fue que llegamos a tener el gobierno que tenemos hoy; un trabajo es un trabajo, y si además se nota cierta contracción a la tarea, y contribuye con algún color a la escueta paleta de colores de la actual conversación pública, más justificado entonces el hecho de que haya una contribución económica a cambio.
