"Fue solo un accidente", la película del iraní Jafar Panahi vuelve a poner sobre la mesa, de alguna manera, el debate acerca del "no matarás" originado por el filósofo Oscar Del Barco en relación a la lucha armada en nuestro país en los años 60/70.
Una delivery de incongruencias al servicio de la dama que cuelga del hombro de la cartera o de la billetera en la que duerme, junto a roca y belgrano prensados, el caballero suburbano.
"Fue solo un accidente", la película del iraní Jafar Panahi vuelve a poner sobre la mesa, de alguna manera, el debate acerca del "no matarás" originado por el filósofo Oscar Del Barco en relación a la lucha armada en nuestro país en los años 60/70.
A los pocos días de su muerte escribí un texto largo. En esos tiempos iba a un bar en el Abasto en el que, los domingos por la noche, se realizaba un festival de poesía. Recuerdo, el domingo siguiente a la muerte de mamá, haber ido con un amigo a ese bar y que mi prima -una de las coordinadoras del ciclo- leyó para todos los presentes ese texto que yo había escrito. Hubo muchos aplausos y eso fue, para mí, el principio del fin del dolor y la apertura a una sensación de alivio intenso: " te vas aplaudida", pensé.
La sensación de alivio se profundizó en los días siguientes, por varias razones; por un lado ella disfrutó mucho sus últimos años: de sus amigas, de sus viajes, de su reencuentro con sus ex-compañeras de colegio, de su nieto; por otro lado, y de esto me di cuenta después, se me hubiera hecho muy difícil verla envejecer.
Diez años pasaron. No sé para ustedes, pero para mí pasaron grandes cosas en estos diez años, y espero otras tantas para los próximos diez.
Algo más, no menor. Una de las canciones más conmovedoras de Pearl Jam se llama "Release" ("Liberación"). La letra, en una parte, dice: "yo voy a esperar en la oscuridad a que vos me hables". Desde mi adolescencia que soy fanático de Pearl Jam, pero especialmente de esa canción, y más específicamente de esa parte de la letra, y tardé muchos años en darme cuenta la razón. Hasta que un día tuve una epifanía: entendí. Conecté las partes, y todo se iluminó. Y el acto de entender fue muy poderoso, como las pocas veces que, de verdad, uno entiende algo.
En mi infancia la pasé muy mal en varios de mis cumpleaños ("olor a hogar te puede ahogar", dice la letra de otra canción). En las reuniones se me generaba una angustia muy fuerte y me terminaba yendo a mi habitación, a refugiarme de los adultos, escondido debajo de la cama, en la oscuridad. Era mi mamá la que me venía a buscar, para hablarme y convencerme de que todo iba a estar bien, de que podía volver otra vez al mundo de los adultos.
Le agradezco, entonces (y el agradecimiento es también de las sensaciones más fuertes que se puedan experimentar), que me haya ayudado a cruzar el umbral, que me haya facilitado que hoy pueda estar, a plena luz del día, queriendo y sufriendo a los adultos que me rodean.
Y agradecida está la banda que hilvanó nuestras vidas, y que hoy le dedicamos esta canción...
pd: viste mamá que al final no perdía el tiempo en los bares?
Entre las mejores películas que fui a ver al cine en el 2025, puedo nombrar: "Anora", "Aún estoy aquí", "Bugonia", "Una batalla tras otra" y "Valor Sentimental".
"¿De dónde sale esa afición por aludir a cosas que nunca tuve?
"Me pongo a tararear una melodía de antaño, una canción del pantanoso bosque en el que en otra época me entretuve bajo unas nubes rápidas, seducida por todo."
"Cada grano es una palabra que estalla en un millar más, los primeros y los últimos momentos de todo ente vivo."
"Sin ser consciente de los escollos que me rodeaban o del caos que provocaba, iba directa a lo prohibido, un cigarrillo encendido, un mechero plateado de mesa que apretaba para crear una bonita llama, o una goma elástica bien ceñida en la muñeca. Un dedo quemado, una mano azul."
"Si la verdad no me interesaba, presentaba una realidad alternativa. El mar de posibilidades por el que navegábamos sería nuestro para siempre."
"Supongo que me consideraban una niña triste, algo solitaria, apenas recuerdo interactuar con mi maestra y mis compañeros de clase. Prefería la compañía de mis hermanos y explorar mis propios pensamientos, por abstractos que fueran, hasta que poco a poco desarrollé el idioma con el que expresarlos. Y ese idioma era la poesía."
"No quería crecer, No aspiraba a formar parte del mundo adulto, con sus interminables responsabilidades. Quería ser libre para deambular, para construir sala tras sala la arquitectura de mi propio mundo."
"Tenía la fuerte sensación de que cada persona lo sabe todo, tiene su propio cerrojo y la llave para abrirlo. Me preguntaba qué encontraría, cuál podría ser mi contribución y qué podría añadir a la infinita variedad del cielo."
"Quería saberlo todo: las capas del cielo, otros mundos posibles, el interior de las rocas, qué había entre las páginas de los libros inalcanzables, qué pensaba de verdad la gente sin decirlo, qué fuerza invisible nos mantenía a raya, qué nos frenaba y qué nos impulsaba hacia delante."
"Lo que deseaba era un camino que lo contuviera todo, y que cada uno de nosotros pudiera extraer a partir de la imaginación una conexión experimentada de forma individual con el pasado, el presente y el futuro."
"El arte es la forma más elevada de la esperanza."
"Eso es lo que ansía el que escribe. En una cafetería al amanecer, en un salón vacío de un hotel o garabateando en un cuaderno en un banco de una catedral silenciosa. Un repentino rayo fulgurante que contiene la vibración de un momento concreto."
"PAN DE ÀNGELES" (PATTI SMITH)