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lunes, 15 de junio de 2020

ESOS CHICOS SON COMO BOMBAS PEQUEÑITAS...

Nocturama”, un retrato nada convencional sobre el terrorismo | Cine

Empiezo a ver la película francesa "Nocturama" ( disponible "on demand") sin saber de qué trata. Como tantas otras veces, lo que me convoca es el título. Ahora que la termino de ver entiendo que en la media hora inicial ( en la que vemos a varios jóvenes yendo y viniendo por París) ya quedó bien planteado el tema de la película, que no tiene que ver tanto con lo que los personajes hacen, sino con la forma en que se nos presentan en tanto sujetos. Y la escena final lo confirma.
La película es tan aparatosa como fascinante. Real e inverosímil en dosis parejas ( lo que la hace más interesante todavía). Y tengo para mí que en la última escena aparece la potencia dramática que venía agazapada hasta ese momento. Lo mismo me pasó, hace unos años, con la última línea de la novela "Rabia".
Mientras la miraba me preguntaba si la película trata sobre la rabia, pero la termino de ver y me viene a la cabeza la letra de una canción de Pearl Jam: "todo lo que ellos y sus pensamientos necesitan es una casa".

miércoles, 29 de abril de 2020

HISTORIA DE UN AMOR...


Leonardo Favio: el cine militante en "Perón, Sinfonia del ...


Una maratón posible para la cuarentena: "Sinfonía del sentimiento" de Leonardo Favio.
Nunca había visto completo el documental (son unas 6 horas), por lo que decido que no hay mejor oportunidad que la actual para hacerlo.
A pesar de sus defectos y su pedagogía por momentos infantil que hace irritantes algunos pasajes, vale la pena separar todas esas horas para ver el documental; los discursos de Perón y de Evita, la potencia emotiva de su enunciación y la coherencia interna de esos textos lo justifica.
La intención es clara: Favio busca enamorar (transmitir su propio estado). Respecto a esto se me ocurre que, tanto en las relaciones personales como en la política, si el objetivo es enamorar se trata (entre otras cosas) de esconder de la mirada del otro eso que no se quiere mostrar. Que el otro no vea eso que, de ser visto, entraría en conflicto con lo que deliberadamente quiero que vea. La diferencia es que en la política los enamoramientos pueden ser mas peligrosos que en la vida personal, porque los resultados de la renuncia al análisis y dejar de pensar (una forma de asumir el "amor") los pagamos entre todos. Lo mismo podemos decir de los odios. Odiar es, también, dejar de pensar.
Esto es lo que pasa en "Sinfonía del sentimiento": que los sentimientos (los de Peron hacia Eva, los de ella hacia Perón y los de ambos hacia al pueblo) y las acciones que acompañan a esos sentimientos no pueden presentar fisuras. Los nuestros -como espectadores- hacia ellos, tampoco.
Por esa razón es que se eluden olímpicamente todas las contradicciones políticas que atravesaron las diferentes etapas del peronismo. Las contradicciones no se llevan muy bien con el amor. De allí que no son analizados aspectos importantes. Ejemplos: en el plano exterior la relación tensa con el franquismo (antes y durante el exilio) y en el plano interno, las divergencias con John William Cooke, por ejemplo. O al famoso discurso del 5 X 1 luego del bombardeo a la Plaza de Mayo ("por uno de los nuestros caerán cinco de ustedes") O el hecho de que, en las 6 horas del documental no se nombra una sola vez ni al Che ni a la Revolución Cubana, como tampoco se nombra ni a López Rega ni a la triple A. Si pensamos que ante la muerte del Che Perón dijo "se ha muerto uno de nuestros mejores hombres, sino el mejor", el fundamento de la omisión es clara: tenemos que permanecer enamorados de la idea con la que Perón hizo posible la ampliación de derechos mas importante que hubo en el país y el surgimiento de la clase trabajadora como un actor central de la vida política nacional: "ni capitalistas ni comunistas; tercera posición"
Aun así, con esas omisiones y más en estos tiempos,ver y pensar este documental (pensar ese amor) me parece algo imprescindible.

sábado, 12 de noviembre de 2011

TODO ES POLÍTICA...
















¿Qué es el realismo? Un dispositivo óptico (mucho más que un método de representación). ¿En qué se reconoce el realismo? En una determinada actitud (una gestualidad) respecto de la realidad. En la presentación (no se trata de la representación) de determinadas unidades de discurso y determinadas relaciones entre esas unidades. Finalmente, el realismo es un plan de consistencia: vuelve consistente mediante un complejo artificio singularidades irreductibles, acausales y atemporales. O sea: no tanto una forma de pensamiento cuanto una instancia de inteligibilidad. El realismo es (será) siempre descriptivo. Sólo que subordina la descripción a una determinada distribución de las masas semánticas.
La mayoría de las veces, el realismo audiovisual termina siendo aburrido, precisamente por la necesidad de mantener como constantes las articulaciones principales de sus postulados de intelegibilidad. Una vez comprendido el sistema, el automatismo lleva al hastío. Salvo que...salvo que la descripción sea tan intensa que permita olvidar esas articulaciones y focalizar la atención en el detalle: Lukács pensaba que eso es la ruina del realismo, que eso es el naturalismo (cuyo ejemplo más famoso será siempre Flaubert).
Finalmente, la decisión de catálogo importa poco y aún la realidad más convencional puede presentarse bajo un dispositivo óptico más bien alucinatorio


Esta introducción, a cargo de Link, bien vale como marco teórico para dar cuenta de mi última experiencia cinematográfica: la película argentina "El estudiante". Y es que -en el film- la realidad queda condensada por la articulación de la política (aquello insoslayable para el "vivir social") y la sexualidad/afectividad (aquello insoslayable para el "vivir personal").
Lo real, entonces, es política y es deseo. Y es -obviamente- deseo de política.
Lo real es -también- deseo de conocimiento, porque el conocimiento (y el juicio de valor que todo conocimiento debería despertar en un espíritu crítico) es, en última instancia, el que habilita cualquier tipo de intervención política.
La ópera prima de Santiago Mitre pone de manifiesto la presencia de aquellos elementos "propios de la política" (alianzas, traiciones, negociaciones, triunfos y derrotas a medias, desilusiones diarias, convicciones que se sostienen y convicciones que se diluyen en las conciencias para no perderlo todo), dentro del marco de la renovación de cargos en la Universidad de Buenos Aires.
En ese contexto - es decir, en este contexto- la pregunta por los posicionamientos que uno debería adoptar en relación al "factor política" resultaría harto difícil de dilucidar. Y es que el contexto antes enunciado puede llegar a funcionar -y de hecho siempre lo hizo sobre mi cuerpo y el de mis amigos- como una eficaz máquina aplanadora de voluntades no del todo cristalizadas.
Sin embargo, hoy como ayer, resulta necesario (imprescindible?)no dejarse caer en la tentación del abandono absoluto de aquello que -en definitiva- viene a interrogar al presente sobre la única pregunta que merece ser contestada:cómo vivir juntos?