lunes, 17 de octubre de 2022

LA OTRA CUARENTENA...





Postales de la otra cuarentena ( la de la felicidad sin distancia)

Lo que llegué a decir: que pensaba los vínculos como largas conversaciones sostenidas a través del tiempo.
Lo que no llegué a decir: que si un vínculo se sostiene ( a pesar de los malos entendidos que presupone toda conversación), es porque hay algo que -creemos- se entendió bien. En algún momento , en ese río de tiempo, algo se cristalizó y el vínculo quedó anudado.
Hacer reír y poder pensar. Y poder pensar para reír. Y además estar , cuando hay que estar.
Eso fue lo que, estoy seguro , entendimos bien, y por lo que brindamos anoche.

miércoles, 12 de octubre de 2022

EL JUICIO JUSTO

 



Salgo del cine con la distinción bien presente: una cosa son los hechos, otra cosa la película en tanto hecho artístico y otra el eventual valor pedagógico que ella pueda tener (especialmente para las generaciones más jóvenes). Y es que la condena a los militares no absuelve a "1985" en tanto hecho artístico. A diferencia de las opiniones mayoritarias que leí por estas latitudes, creo que el film no está a la altura de lo que pretende contar; hace ruido por todos lados.

Empecemos por Darín. Siempre me pareció un actor correcto que, incluso, en sus mejores interpretaciones, me hace olvidar de su popularidad. Cuando vi "Elefante Blanco", por ejemplo, no vi a Darín haciendo de un cura; vi a un cura con la cara de Darín. Eso es logro del actor, sí, pero también logro del director Pablo Trapero y del contexto que el director logra crear, la atmósfera en la cual uno se puede olvidar, por un rato, de quién es ese actor. Lo mismo pasa con "Carancho", también de Trapero. Tal cosa no pasa, o por lo menos a mí no me pasa, con 1985. No veo a un fiscal; veo a Darín haciendo de un fiscal, ni más ni menos que el fiscal que llevó adelante el juicio más importante de la historia argentina, como bien le señala el personaje de Norman Briski en uno de los pasajes.
Había escuchado que la película tenía toques de humor y eso me generaba, a priori, cierto recelo. Y, durante la proyección, en efecto, los chistes me parecieron casi todos desafortunados.
Párrafo aparte merece la música para subrayar los momentos más emotivos (la lectura del alegato en el final, por ejemplo, como si ese momento histórico necesitara de algún subrayado!), o el rol del hijo del fiscal, ayudando a su padre a redactar correctamente el escrito.
El final de la película, salvando las distancias, me hizo acordar al final de "Perfume de Mujer".
Uno todos los elementos señalados: Darín, la música, el humor, el personaje del nene que parece sacado de la serie "Stranger Things" y si a eso le sumo que la producción estuvo a cargo de Axel Kutchevasky, los números me cierran por todos lados; como también, oh casualidad, le están cerrando por estos días a Darín, al director, A Kutchevasky, y al resto del equipo.
Santiago Mitre, hace unos diez años, debutó en el cine con "El estudiante", película hecha con un presupuesto que hoy no permitiría pagar ni un mes de alquiler de un dos ambientes en un barrio modesto, pero con un capital simbólico inmenso. Allí, en la riqueza de sus diálogos, en lo sutil de la trama, está la clave para pensar la política.
Metido en esas aguas, nadando de ese lado del río, es que lo esperamos nuevamente.

lunes, 10 de octubre de 2022

SERES FRAGMENTADOS...

 



"Después de todo, somos seres fragmentados y vivimos simultáneamente en una multitud de compartimientos separados de la realidad; en cada uno de ellos es posible un tipo determinado de política y, si se tuviera la energía suficiente, sería conveniente llevar adelante todas esas formas de actividad política al mismo tiempo. De modo que el interrogante metafísico: "¿qué es la política?", ¿la conquista del poder? , ¿la toma de las calles?, ¿la organización?, ¿la referencia al socialismo?, ¿la resistencia a la jerarquía y a la autoridad?, ¿las manifestaciones por el desarme o la movilización para tratar de salvar a nuestro planeta?, ¿la pelea contra las autoridades municipales? Sólo es válido plantearlo cuando lleva a la enumeración de todas las opciones posibles, y no cuando nos induce a seguir el espejismo de la gran idea estratégica única. Aun así,  tenemos que hablar de cada una de esas formas de intervención política por separado, de modo que es preciso evitar un supremo malentendido, a saber: la idea errónea de que cuando uno esboza  con modestia cierta forma de actividad política - por ejemplo, aquella en la que pueden participar los intelectuales universitarios-, este "programa" pretende sugerir que ese es el único tipo de política que uno debe hacer.  

"Por otro lado, vale la pena preguntarnos de dónde saca su poder el espejismo de la gran "línea" o estrategia política unifuncional. Y creo, sobre todo en el caso de los intelectuales, que dicho espejismo proviene de la impaciencia con lo mediato, con el largo plazo; debe su poder al deseo (muy apropiado para una sociedad dedicada a los negocios) de mostrar resultados inmediatos, sentir alguna autosatisfacción, dejar alguna marca tangible ya mismo. Esto es un lujo placentero, una maravillosa gratificación, pero no es para nosotros."


"FREDRIC JAMESON: CONVERSACIONES SOBRE MARXISMO CULTURAL"

LA MATERIA DEL SUEÑO

 



Se tenía que decir y Mariana Enríquez lo dijo: la saga de "Pesadilla", conceptualmente hablando, es una genialidad.

"La verdadera materia del sueño (el deseo inconsciente) se articula en el trabajo onírico, en la elaboración de su "contenido latente" dice Slavoj Zizek".
Esta saga, entonces, viene a ser una puesta en escena de una larga serie de sueños en los que se pone en juego el trauma de los protagonistas: el de tener que asumir las consecuencias de ser los hijos de un grupo de padres que decidió hacer justicia por mano propia y quemar vivo al villano del pueblo.
Y, entre trauma y trauma (¿o será que todos los traumas son uno solo?), otra idea excelente que nos regala Freddy: en el tercer episodio de la saga, una de las chicas tiene un poder sobrenatural: en sus sueños puede meter a otra persona. Es así que, mientras lucha con Freddy, hace que su amiga entre al sueño para que la ayude a detenerlo. Las dos logran zafar y, cuando se encuentran al día siguiente, ya en estado de vigilia, una le dice a la otra : "vos anoche me metiste en tu sueño"
En lo personal, ver en mi infancia la primer película de la saga me generó una doble instancia onírica: por un lado la propuesta por la trama propiamente, y por otro el enamoramiento inmediato ( e inaugural en mi vida) hacia la protagonista. Todo lo que significaba estar vivo (y significa) estaba frente a mis ojos; el sueño del terror (es decir, la pesadilla), pero también su reverso: el del amor.