sábado, 30 de abril de 2022

PENSAR LO POLITICO





Al calor de una nueva edición del BAFICI, se me ocurren razones para ver (o volver a ver) "El estudiante".
Quique Fogwill consideraba que, en literatura, una obra maestra es aquella en la que no hay una sola línea de mas.
Saber cuando parar, de eso se trata (en la literatura como en la vida).
La película de Santiago Mitre (como muy pocas que haya visto en los últimos años) cumple al pie de la letra con esa premisa; no hay una sola escena que no esté justificada en el contexto general de la obra. Si ahora tuviera que decir otros ejemplos, se vienen a la cabeza "El ciudadano ilustre" o "Por tu culpa", joyas del cine vernáculo.
A diez años de su estreno, la película sigue siendo desconocida para mucha gente. Eso está mal, porque "El estudiante" es una película para pensar en serio la política. La política en general y la política local en especial.
Y para aprender cuál es la receta para vivir más de 100 años.

lunes, 25 de abril de 2022

SUEÑAN LOS OVINS CON CHICAS EN BARES?

 



El bar nos había gustado a los dos y la conversación venía bien, cuando de pronto ella me dice: "la velita esta ( señalando el centro de mesa) me pone nerviosa". Entonces aparté el centro de mesa y deslicé el comentario que se llevaría puesta la noche: "lo dejan acá para que juguemos al juego de la copa". Ese fue el principio del fin. Me miró fijo, abrió grande los ojos y me dijo: "yo no juego a esas cosas". Como la incomodidad fue evidente, traté de pasar rápidamente a otro tema, pero no hubo caso: ya había iluminado en su cabeza la habitación en la que ella me mantendría encerrado el resto del encuentro. Entonces empezó a contarme de su "contacto frecuente" con espíritus. Que no era solo que "sentía presencias" sino que además los veía. Le pregunté qué era lo que veía . Me contestó que suelen presentarse como hombres sin cabeza. Me contó que la última vez que se le apareció uno fue justo al despertar para ir a su trabajo. Le pregunté si no creía que eso que vio era algo con lo que había soñado previamente. Me miró con ternura, para luego lanzar la máxima de la noche: "CUALQUIERA SABE LA DIFERENCIA ENTRE UN SUEÑO Y LA REALIDAD"

Con mi preocupación en aumento, le pregunté si esas apariciones la tuvo solo en su casa, o si también le pasó en otros lados. Me contestó que le puede pasar en cualquier lado, en cualquier momento. Que no es algo que ella pueda controlar. Simplemente pasa. Y me dió un ejemplo concreto y reciente. Hace unos pocos días, camino a su trabajo, sintió un dolor en el pecho, una sensación de opresión fuerte. Entonces observó a su alrededor y vio la presencia del perro de la historia sin fin. "Te acordás de esa película?" me preguntó. Le digo que algo. Me dice, " bueno, estaba ese perro acá en Burzaco". Me quedé mirándola esperando una sonrisa que me devolviera la tranquilidad, pero tal cosa no pasó.
Mientras pedía la cuenta, me regaló su última anécdota. Parece ser que, hace unos días, una "bandada de ovnis" pasó por el cielo de Burzaco. "Cómo no sabés nada si se enteró todo el mundo!!!" Me dijo, casi a modo de reclamo. " Es que estoy con mucho trabajo" le contesté.
Hoy me levanté temprano para ir a jugar al pádel. Cuando llegué al auto, encontré que estaba cubierto de una suciedad de una magnitud tal que me hizo pensar que todo eso no puede pertenecer a las palomas. Levanté la vista y miré al cielo con mucha preocupación. Es que no todos sabemos la diferencia entre un sueño y la realidad.



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domingo, 10 de abril de 2022

SABER ACOMPAÑARSE...




 Salgo del teatro luego de ver la obra "Petróleo" y me viene a la cabeza una entrevista a la actriz Pilar Gamboa en la que, con una anécdota de su vida personal, marcaba diferencias entre los hombres y las mujeres. La anécdota bien pudo haber formado parte del texto de la obra; un amigo de una pareja que ella tuvo se había separado de su novia y el ex en cuestión (el de Pilar Gamboa) fue a la casa de su amigo porque estaba deprimido ante esa situación. Al regresar, ella le pregunta: "por qué se separó tu amigo?. El tipo se queda unos segundos en silencio y luego responde: "la verdad, ni idea". La idea de que a los hombres les alcanza con "acompañarse" y que en, cambio, las mujeres necesitan "saber".

No tardamos mucho en darnos cuenta a dónde se dirige "Petróleo", y no por eso dejamos de disfrutar el viaje. Que se apele a la risa en forma permanente es fundamental para no caer en el panfleto político.
Por otra parte, el trabajo de Pilar Gamboa es simplemente extraordinario. No vemos en escena a una mujer intentando ser un hombre; vemos a un hombre intentando ocultar a una mujer.
La obra se despide de la cartelera porteña por estos días y ojalá no sea su despedida definitiva (de hecho la versión actual es un reestreno). Tiene destino de clásico.
Hombres y mujeres, hoy y mañana, vamos a necesitar de este recurso natural que es "Petróleo". Para acompañarnos y para saber.

sábado, 2 de abril de 2022

QUIQUE: EL ILUMINADO POR EL FUEGO...




 Vuelvo a leer "Los Pichiciegos". Escribe Quique en el prólogo: "aquella tarde, creo que fue el primer martes de mayo de 1982, al llegar a la casa encontré a mamá y a la empleada que la cuidaba pegadas al televisor y mamá me recibió gritando entusiasmada: "hundimos un barco!". Ni la imagen de decenas de ingleses violetas flotando congelados, que de alguna manera me alegraba, pudo atenuar el espanto que me provocaba el veneno mediático inoculado a mi familia.

Entonces, subí a mi pocilga, escribí la frase "mamá hoy hundió un barco", di por terminada para siempre mi fallida novela, cargué una nueva hoja en la máquina de escribir y doce horas después empezó a amanecer, y había completado la mitad del relato de "Los Pichiciegos".
Hoy, cuarenta años después, y mientras se escucha alegremente que la identidad se reduce a una cuestión de "pura voluntad" del propio ser, la novela resulta fundamental para pensar ese concepto: el de identidad. El de lo imaginario.
Se lee en la página 117/118:
"Sobraba el tiempo entre los turnos de cavar. Cavaban de mañana, para que el viento tapase el ruido de las rocas. Hablaban:
-Qué querrías vos?
-Culear.
-Dormir.
-Bañarme.
-Estar en casa.
-Dormir en cama blanca, limpio.
-Culear.
-Comer bien...te imaginás un asadito...!
-No lo podían creer. Verificaron:
-A tus viejos?
- Sí, y culear y bañarme -dijo el de los viejos, seguro que para no pasar vergüenza
-Vos, Tano?.
-Dormir en cama limpia.
-Y vos?
- Yo, estar bien, lejos, con calor.
En el calor todos estuvieron de acuerdo.
Uno dijo:
-Culear y ser brasileño.
-Qué!, Negro?
-Cualquier cosa. Pero brasileño!