viernes, 30 de enero de 2015

PARA PROTEGER Y SERVIR...

 
 
FRAGMENTOS DEL LIBRO "VIOLENCIAS DE ESTADO" DE PILAR CALVEIRO.
 
 
"Existe una articulación de lo internacional, lo nacional y lo local cuando resulta útil para la acumulación global. En estos casos se forman redes con nodos o centros de poder que practican una penetración unidireccional. Se podría decir que el mecanismo predominante de estos centros -económicos, políticos, comunicacionales- del sistema consiste en abrir, penetrar, desarticular, extraer, vaciar. Todo ello ocurre en una sola dirección: del centro a la periferia. Es un proceso de vaciamiento sistemático de las riquezas naturales, la infraestructura, el potencial humano, la política, el sentido y la vida misma, que requiere la apertura de la periferia a la vez que el cierre del centro."
 
"Lo militar tiene una posición decisiva: representa la garantía de abrir por la fuerza cualquier espacio del mundo que se rehúse a ser penetrado en términos económicos, políticos, tecnológicos o de cualquier otro orden. El poder militar "abre" las condiciones para una nueva hegemonía; por eso, guerra y globalización han sido, hasta el presente, procesos inseparables."
 
"La llamada "guerra antiterrorista" es un ejemplo de esto ya que, en lugar de desactivar el terror,  ella misma es un artefacto global de terror corporativo-estatal, que utiliza la potencia militar de los Estados centrales para presionar sociedades, amedrentarlas e inmovilizarlas, al tiempo que propicia la ampliación de los negocios corporativos."
 
"En este contexto, los presos no ameritaban el trato de prisioneros de guerra, pero tampoco se los consideraba delincuentes, sino que guardaban una condición tan especial que quedaban fuera de todo el orden legal y, en consecuencia, de cualquier protección del derecho o garantía constitucional. Esta es precisamente la lógica de la excepcionalidad que preside lo concentracionario, anulando, en primer lugar, al sujeto de derecho, para luego anular sucesivamente todas las otras dimensiones de la persona."
 
"Se podría hablar de un aparato de cancelación del otro, basado en una serie de desapariciones sucesivas y superpuestas: desaparición de la persona jurídica primero, luego del sujeto mismo, de su nombre, de sus restos y, por último, desaparición del crimen y sus responsables. Al hacer desaparecer a personas concretas, con un nombre y apellido y una identidad específica, este aparato está en realidad intentando hacer desaparecer  a un Otro genérico -judío, subversivo, terrorista- que no existe  como tal.  Niega la condición de sujeto  a una multiplicidad de otros, diversos, para reducirlos a su pertenencia  a un Otro total, irreal, construido artificialmente para posibilitar su exterminio."
 
"En el tratamiento de los cuerpos, por un lado se mantienen las formas clásicas de la tortura directamente física. Por otro, junto al aislamiento radical, llama la atención la privación de los sentidos, como el taponamiento de ojos, oídos y, en algunas ocasiones, incluso del tacto mediante la utilización incluso del tacto, mediante la utilización de guantes. Toman un lugar central la privación del sueño y el mantenimiento de posiciones estresantes al mismo tiempo que la exposición al así llamado ruido blanco. La incomunicación parece ser, entonces, una clave importante en esta reorganización del poder."
 
"Los grandes poderes globales (FMI,BM) presionan para que se traslade la responsabilidad penitenciaria estatal al mercado, controlado por las empresas multinacionales de seguridad privada.  El encierro de personas  es para ellas una oportunidad de hacer negocios, por lo que están interesadas en tener cada vez más prisiones, perfectamente saturadas. Cuantos más presos durante más tiempo, más ingresos. "
 
"La situación del delito, su interpretación y difusión por los medios masivos de comunicación, la consiguiente alarma social y el creciente uso de la justicia penal y de la prisión, que se manifiestan simultáneamente en todas las regiones del mundo, propio de la estructura de la llamada globalización."
 
"Se trata de un mensaje lanzado a gritos hacia toda la sociedad: proclama la suspensión de cualquier responsabilidad del Estado sobre los efectos devastadores de las nuevas formas de acumulación y, en su lugar, advierte el futuro encierro de aquellos grupos que no entren en el nuevo orden o lo disturben. La transformación del sistema de penalización acompaña un cambio de modelo hegemónico: el pasaje del Estado social al Estado penal. Ese tránsito implica, entre otras cosas, el pasaje del mundo bipolar al global y la instauración del modelo neoliberal, que se basa en la expansión del mercado corporativo transnacional y a su vez lo fija como principio de inteligibilidad del mundo."

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