viernes, 15 de mayo de 2026

SOMOS EXTRAÑOS...




"En un momento particular de mi devenir como filósofo, al comienzo de los años sesenta, me encontraba en contradicción: mi formación filosófica era el existencialismo sartreano y, al mismo tiempo, la actualidad filosófica, el estructuralismo, se oponía al existencialismo. Estaba atrapado por esa contradicción , cuyo punto crucial era la cuestión del sujeto. En el existencialismo el sujeto era central; en el estructuralismo primaba la idea de una ausencia de sujeto. Althusser, mi maestro, sostenía por ejemplo que la de "sujeto" era una categoría ideológica, burguesa. Yo aceptaba los desarrollos del estructuralismo, pero no querìa abandonar la noción del sujeto. La solución me fue propuesta por Lacan y el psicoanálisis. Por la posibilidad de erigir construcciones estructurales significativas en torno al sujeto, sin suprimirlo como categoría, sino más bien al contrario, renovándolo. El psicoanálisis también hizo que pudiera mantener un concepto estructural del sujeto, una síntesis.  La filosofía contemporánea debe permanecer en diálogo con el psicoanálisis. Mi posición siempre ha sido esa."

"El artista suele estar más vinculado a la actividad social; tiene un lugar más definido en la sociedad, porque es una verdadera necesidad para muchas actividades. Pero no el filósofo; no existe un lugar oficial para el filósofo, así como sí lo hay para el artista. El artista puede rechazarlos, pero tendrá entonces un destino difícil. Y el filósofo, a su vez, puede hablarle a cualquiera."

"Cuando uno piensa realmente, abarca las posibilidades del mundo. No hay que estar del lado del poder, porque todo poder es, por definición, conservador. El poder quiere conservar el poder. Por eso el filósofo no puede ser un hombre del poder. Tampoco el psicoanalista, que trabaja con el inconsciente. Pero el inconsciente es rebelde, el superyó es el poder. El psicoanalista lucha contra el superyó para intentar llegar al inconsciente verdadero, que no está dominado o falsificado por el superyó. Hay, pues, en el psicoanálisis, una lucha contra el poder, y en la filosofía, una crítica al poder. Este es también un vínculo entre ambos."

"Cuando digo que el psicoanálisis puede salvarnos, me refiero a que debe iluminarnos sobre el malestar subjetivo contemporáneo. Debe explicarnos por qué existen esas situaciones, por qué hay una desorientación subjetiva, esencial, en la juventud contemporánea. Hay que escribir sobre el malestar de la cultura hoy. Y eso va a tocar el tema del significado del padre, el de las relaciones entre hombre y mujer, las relaciones sexuales, todas esas cuestiones son asunto del psicoanálisis. Por eso debe haber una alianza no solo entre psicoanálisis y filosofía, sino también entre psicoanálisis y política. Porque creo que hoy tratan aspectos como el feminismo, la relación sexual entre hombre y mujer, el malestar de los jóvenes, etc., pero de modo insuficiente, porque el pensamiento es débil. Y es un pensamiento sobre el cuál creo que realmente que el psicoanálisis tiene algo esencial que decir."

" Pienso que la lucidez está vinculada a una forma de paciencia, Pienso en Rimbaud, que declara que "armados de una ardiente paciencia, entraremos en las espléndidas ciudades."


"ALAIN BADIOU, UN EXTRAÑO EN LA NOCHE" (CONVERSACIONES DE DIVÁN, M. HORENSTEIN)



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