domingo, 16 de junio de 2013

sábado, 15 de junio de 2013

EL LIBRO COMO EXPERIENCIA...




DEL LIBRO "MICHEL FOUCAULT: LA INQUIETUD POR LA VERDAD" (ESCRITOS SOBRE LA SEXUALIDAD Y EL SUJETO)


"El hecho de hacer el amor con alguien del mismo sexo puede entrañar naturalmente una serie de elecciones, una serie de otros valores y elecciones para los cuales no existen todavía posibilidades reales. No se trata sólo de integrar esta pequeña práctica un tanto extravagante que consiste en hacer el amor con alguien del mismo sexo a los campos culturales preexistentes; se trata de crear nuevas formas culturales."

"En efecto, vivimos en un mundo legal, social institucional donde las relaciones posibles son extremadamente poco numerosas, extremadamente esquematizadas, extremadamente pobres."

"La vida de soledad a la que está condenado el soltero es a menudo el efecto del empobrecimiento de las posibilidades relacionales en nuestra sociedad, donde las instituciones debilitan y tornan necesariamente escasas todas las relaciones que uno podría tener con otro y que podrían ser intensas, ricas, aun cuando fueran provisorias, incluso y sobre todo si no tienen lugar en los lazos del matrimonio."

"El derecho relacional es la posibilidad de hacer reconocer en un campo institucional relaciones de individuo que no pasen forzosamente por el surgimiento de un grupo reconocido. Es algo completamente diferente. Se trata de la cuestión de imaginar de qué manera la relación entre dos individuos puede ser validada por al sociedad y disfrutar de las mismas ventajas que las únicas relaciones  -perfectamente honorables- reconocidas: las de matrimonio y parentesco."

"Si tuviera que escribir un libro para comunicar lo que ya pienso antes de comenzar a escribir, nunca tendría el valor de emprenderlo. Sólo lo escribo porque  todavía no sé exactamente qué pensar de eso que me gustaría tanto pensar. De modo que el libro me transforma y transforma lo que pienso. Soy un experimentador y no un teórico."

"Se debe leer como una experiencia que cambia, que impide que sigamos siendo los mismos o que mantengamos con las cosas, con los otros, el mismo tipo de relación que antes de la lectura. El libro no ha hecho otra cosa que inscribirse en algo que estaba efectivamente en vigencia; en la transformación, podríamos decir, del hombre contemporáneo con respecto a la idea que tiene de sí mismo. Por otra parte, el libro también trabajó por esa transformación. E incluso ha sido, en pequeña medida, uno de sus agentes. Eso es para mí un libro-experiencia, en oposición a un libro-verdad y a un libro-demostración."

"Lo que me pareció impresionante en Nietzsche es que, para él, una racionalidad -la de una ciencia, una práctica, un discurso- no se mide por la verdad que esa ciencia, ese discurso, esa práctica pueden producir. La verdad forma de por sí parte de la historia del discurso y es algo así como un efecto interno de un discurso o un práctica."

"La cuestión que predominaba y sigue predominando es, a grandes rasgos, la siguiente: ¿cómo puede originarse en una práctica real un tipo de saber con pretensión científica? Es un problema siempre actual; los otros parecen accesorios."

viernes, 7 de junio de 2013

A ORILLAS DEL SENA...



ENTREVISTA A LA ACTRIZ JULIE DELPY POR SU PELÍCULA "2 DÍAS EN PARÍS"


 ¿Qué idea sobre el amor moderno quería comunicar en esta película?
"Bueno, supongo que hoy en día es más complicado para los hombres, porque se sienten más inseguros en la medida en que las mujeres son más fuertes e independientes de lo que solían ser. Creo que Marion (mi personaje) ama a Jack, pero tiene miedo al compromiso, al igual que como solían tenerlo los hombres. Actualmente las mujeres están igual de asustadas, e incluso más, porque temen perder su libertad... Pero al final Marion se da cuenta de que el amor no se encuentra tan a menudo. Si eres una persona profunda no te enamoras día por medio".
- Su película tiene un estilo muy Woody Allen, y muchos críticos lo han remarcado. ¿Fue a propósito?
"Yo tomo eso como un gran cumplido, me encantan las películas suyas, en especial las cuatro o cinco primeras. Pero cuando estaba escribiéndola no estaba pensando en Woody Allen, sino simplemente escribiendo... Creo que lo que hace recordar al cine de Allen es el carácter neurótico de los personajes, pero el tema y la manera como la gente habla son distintos. Lo similar es el hecho de que se trata de gente con neurosis, y la verdad es que hago eso porque yo misma ¡estoy llena de neurosis!".
- ¿Realmente?
"Sí, desafortunadamente... (se ríe). Es un reflejo de cómo soy. Pero no traté de hacer una película al estilo Woody Allen, sólo pasó así: es sobre gente neurótica, mi mundo".
- Algunos la han descrito como la versión moderna de "Annie Hall".
"Fantástica comparación. Adoro 'Annie Hall'. Lo divertido es que la última vez que la vi fue hace diez años...".

- Entiendo que convertirse en directora le costó mucho, ¿no?
"Fue realmente difícil. Escribí mi primer guión a los 16 años y dirigí mi primera cinta a los 36, así es que me tomó 20 años. No estoy exagerando. Fue muy duro, y supongo que porque todo lo que escribo es un poco fuera de lo común. Por ejemplo, cuando escribí 'Antes del amanecer', mi agente leyó el primer borrador y me preguntó si estaba loca, que nadie querría ver una película con gente hablando todo el tiempo, que era aburrido. Son películas diferentes y quizás asustan a alguna gente. Los financistas (del cine) son muy convencionales, quieren producir las mismas cosas".

- Y ganar mucho dinero además con cada película, ¿no?
"Bueno, la gente que financió '2 días en París' está ganando mucho dinero... pero no pensaban eso, sino que iban a perder toda su plata. Les gustaba la película como era. Los distribuidores franceses, eso sí, estaban un poco preocupados por algunas escenas - como la del taxista racista- porque pensaban que el público francés se podría ofender, pero no fue así, les gustó mucho. Pero estaban nerviosos, porque a los franceses les gusta cuando se critica a Estados Unidos, pero no cuando se los critica a ellos".
- ¿Qué aprendió del oficio de ser directora después de esta cinta?
"Fue fácil en '2 días...' manejar al equipo. En mi siguiente cinta, 'The Countess' (que aún no está lista) fue un poco más duro, porque había muchos más factores que manejar: animales, niños, el tiempo...entonces tenía que delegar más, porque no me podía hacer cargo de todos los caballos en la película. Así es que delegué, pero igual al final tú eres la persona que toma las decisiones finales. Pero aprendí que para mí es más fácil manejar cuatro personas hablando en una pieza, que un gran equipo haciendo batallas".
- Justamente usted está ahora en proceso de edición de "The Countess". ¿Tiene la idea de ser directora para siempre? ¿Cómo ve su futuro como actriz?
"No estoy segura todavía. Disfruto actuar. Disfruto dirigir, pero dirigir puede ser muy, muy difícil. Creo que disfruto algunas cosas más que otras: adoro hacer escenas de acción. Y no me gusta ni actuar ni dirigir escenas de amor (se ríe). No me gusta para nada. Ahora estoy planeando mi próxima cinta como directora, es una comedia. Me gusta mucho la comedia, es relajante, es divertido".
- El famoso crítico Roger Ebert dijo que usted era la mujer orquesta de "2 días en París". Y que cuando las mujeres hacían eso las descalificaban por vanidosas, pero que cuando lo hacía un hombre lo llamaban "el nuevo Orson Welles".
"Fue muy amable de su parte, porque es verdad que hay personas que criticaron este aspecto incluso antes de ver la película. Y lo que la gente no sabe es que no teníamos dinero para pagar un editor ni un compositor de música. Cero presupuesto. Y yo estaba sin ningún dinero más. Entonces, o lo hacía yo o vendía mi casa, y eso es algo que hubiera roto mi corazón. Entonces no es vanidad, ¡sino algo muy práctico! Y mi personaje no es para nada vanidoso. No usé maquillaje, engordé...Si fuera vanidosa, hubiera usado filtro, maquillaje (se ríe). Es lo opuesto. Quería reírme de mí misma".
- ¿Esperaba tan buenas críticas? ¿Hubo algunas que le dolieron?
"En general fueron muy positivas y debo decir que las pocas personas que fueron negativas con la cinta era por cosas personales de ellos, rabias. Generalmente eran hombres, muy frustrados, rabiosos con la idea de que las mujeres ya no estén en la casa limpiando y cocinando".

- ¿Machistas?
"Sí: machista (dice en español afrancesado). ¡A ellos no les gusta la película! Quisieran que la mujer todavía esté como en los años 50, miserables, en la casa, sin salir a ningún lado. Porque la película es un poco sobre el miedo a la castración que los hombres tienen, sobre todo cuando las mujeres están siendo más fuertes", se ríe.
- Pero los hombres no aparecen muy bien en su cinta. Son unos neuróticos sin ninguna gracia. Los personajes de Woody Allen, por ejemplo, son neuróticos pero queribles...
"Claro, Jack es muy nervioso, infeliz e inseguro. Pero a mí me gusta el personaje, siento pena por él más que nada. No me desagrada: he conocido y he salido con muchos hombres neuróticos".
"No me importa envejecer"
- ¿Cómo ha sido dirigir "The Countess"? ¿Muy diferente?
"Es un drama, pero con cierta ironía, no es todo oscuro. Creo que no puedo tomarme a mí misma tan en serio, necesito que incluso en las historias más oscuras, haya humor. No sé por qué. He tenido momentos muy duros en mi vida, pero siempre enfrento la vida con humor. Es mi manera".
- Y también es la protagonista de la cinta. ¿Mujer orquesta de nuevo?
"Esta vez no la estoy editando. ¡Tengo dinero para un editor!", se ríe.
- ¿Cómo ve la industria del cine? ¿Por qué cree que cintas como la suya cuesta tanto que consigan financiamiento?
"Hollywood es una fábrica de fórmulas. Desde que hice '2 días en París', he recibido muchas ofertas para leer comedias, pero son muy convencionales, no las quiero hacer. Hay comedias y comedias y yo no quiero hacer una comedia mainstream, con fórmula, con final feliz. No me gustaron como actriz, y como directora, ninguna posibilidad. Prefiero hacer películas de acción, o un thriller para Hollywood. O ciencia ficción, por ejemplo. Algo muy diferente. Pero si es una comedia, prefiero las que escribo yo".

- ¿Cuáles son sus ambiciones en el futuro como actriz?
"Me gustaría trabajar con directores a quienes admiro o con gente inspiradora. Si no, prefiero concentrarme en mis propias películas. Porque no quiero trabajar en una película que no sea muy buena. Lo he hecho algunas veces y es muy deprimente. Tengo 38 años y no tengo tiempo para eso".
- Como actriz, ¿le preocupa envejecer?
"Todo el mundo me decía que los mejores años eran los 20, que después todo se acababa. Y yo he tenido mis mejores papeles después, y escritos por mí misma. Creo que depende de quién seas tú: si eres una chica sexy, por supuesto que será más difícil en los cuarenta, pero nunca he sido la típica chica sexy. Así es que no me ha importado".
- Pero a usted la han comparado con estrellas francesas tipo Isabel Adjani, muy glamorosas y sexy.
"No me veo así para nada. Y para mí es muy bueno actuar en '2 días en París', porque mi personaje es nada de glamoroso. Yo soy una persona muy aterrizada y nada de vanidosa. No me importa para nada envejecer. Nunca me he hecho nada en la cara, ni lo haré. No me afecta. Por ejemplo, me han salido canas y no me las teñiré. Me encantan, estoy muy feliz, quiero que me salgan más y dejármelas así".
- ¿Pelo largo y blanco?
"Sí, me encanta. Como la novia de Frankenstein. Me encantaría, es mi sueño...

jueves, 6 de junio de 2013

PLENA FELICIDAD...






Del amanecer al atardecer no pasaron un puñado de horas sino 9 años. Plena felicidad la mía al enterarme que en 3 semanas se estrena en el país, a 9 años del ocaso parisino,  "Antes del anochecer". Probablemente está sí sea la última, dado que ya no le quedan momentos del día al director para situar a los entrañables personajes: Jesse y Celine, estudiantes veinteañeros que se conocieron en un tren viajando por Europa en la primera y que en esta tercera entrega, ya entrados en los cuarenta, los encuentra en un crucero por Grecia. No resistí la tentación de ver el tráiler, y -al parecer- si bien la historia siguen siendo ellos dos, el mundo que construyen no parece habitado sólo por sus almas (lo cual era gran parte del encanto de las dos primeras).
Los que alguna vez en la vida tuvimos un amanecer o un atardecer como los que vimos en la primera y segunda parte de la película, podemos entendernos sin mediar palabra acerca de qué sensaciones nos genera verlas.
Se completa la trilogía de la educación sentimental.  Son todas películas románticas sin un gramo de cursilería. La masculinidad al estilo Coco Silly (un pobre diablo) dirá que es un película para que vayan a ver las parejas (él para acompañarla a ella, claro) o las mujeres solas con muchas ganas de vivir en la pantalla lo que no pueden vivir en la vida real.  Pero qué pasa con el hombre sólo? Lo estúpido, lo falaz del pensamiento de este personaje mediático, es que el hombre sólo activa sus emociones estando con una mujer, y que si esa mujer no está, entonces tampoco los sentimientos.
Que un hombre, sólo, no puede proyectar; tan sólo entretenerse.
Yo proyecto para el mañana. Hoy, por lo pronto, no puedo estar más contento por saber que habrá un nuevo "antes" para volver a pensarlo todo. Y pensarlo todo no es otra cosa que responder a lo elemental: ¿cómo vivir juntos?





PANEL DE NOTABLES...




En 6,7,8, en la emisión de anoche, estuvo de invitado Alfredo Zaiat. Como siempre, estuvo impecable a la hora de exponer sus conocimientos en economía, una materia que para mí -como para tantos otros- de no ser por tipos como él, se trataría de "cosa de mandinga".
Por otro lado, en TN, estuvo en el programa de Bonelli (el que llama a Schoklender "John Lender") el inefable jefe de gobierno porteño con su equipo de notables: Miguel del Sel, Carlos Melconián, el ex-arbitro Baldassi y el bravo ruralista Alfredo De Angelis. Lo que se dice un panel de notables.  Un escenario patético por donde se lo mire: Macri hablando como siempre -es decir hablando sin decir nunca nada- y su "equipo" asintiendo; y luego (lo mejor de la noche) Macri excitándose como un chimpancé cuando siente cerca las bananas al escuchar a sus colaboradores comentar cómo estaban trabajando de cara a las legislativas de este año pero -lo más importante- con miras a las presidenciales de 2015. Párrafo aparte merece lo dicho por Melconián quien, sin ruborizarse, sin reírse ni siquiera un poco, afirmó que iba a recorrer la provincia con un cuaderno para anotar cuáles eran las necesidades de la gente. Le faltó aclarar si el cuaderno iba a ser rayado o cuadriculado y así, si algún librero-pro estaba viendo el programa, le hacía llegar su futuro instrumento de trabajo.  Un campeón. Abrazo para él.
Para la renovación de las bancas falta poco; para la renovación presidencial un poco más. Y si hablamos de esto último...hay una pregunta que me da vueltas por la cabeza: dónde está Binner? Alguien le recordó que en 2011 hubo elecciones presidenciales  y que, dentro de lo desastrosa que fue la experiencia para la oposición, a él tan mal no le fue la cosa.
Cómo puede ser que el tipo que encabezó el partido que quedó consolidado como principal fuerza opositora (el FAP) prácticamente no haya asomado la cabeza en casi dos años? Y pudo haber capitalizado votos en este tiempo. Porque bien sabemos que el 46 % que no votó a Cristina tiene miedo a morderse la lengua por temor a morir envenenados y que dentro del  54% que sí la votó es más difícil definir cuántos son incondicionales y cuántos se van bajando a medida que aparecen nuevas bóvedas. Porque el FAP se presentó -discursivamente al menos- como un progresismo sin corrupción y sin autoritarismo; es decir tomó las críticas más celebradas al oficialismo (esas que ser repiten como una verdad de Perogrullo) y dijo: "momento, el nuestro va a ser un kirchnerismo depurado". Ya veremos. Por ahora ni puro, ni rebajado ni nada.
 Está claro que la política no se juega sólo en los medios, pero no hace falta ser experto en comunicación para saber que sin esa intervención pública en forma sostenida (y esa intervención es necesariamente en los medios)...estás frito angelito!
Y después está Francisco. El que nos dice "Es ella o vos". Es ella querido. Toda la vida. Porque todos (excepto mi tío) vimos en algún momento en vos algo muy fallado (como lo vemos todo el tiempo en Ricky Fort), y lo vemos con los ojos desengrasados de la línea de los medios. Lo vimos con la misma soberanía intelectual con la que descubrimos, en un compañero de trabajo, una inteligencia insospechada.
Ah, y me olvidaba de la centro-izquierda ,los que van y vienen entre la ucr, el mencionado fap, la (todavía en pie!) coalición cívica y el solanismo reducido al viejo pino.
Ah y me olvidaba bis. No nos olvidemos de Altamira y el Chipi Castillo. Reconozco que me compraron el corazón con su campaña-mendiga-votos del 2011. El mío lo obtuvieron. Y lo volverán a obtener próximamente, a no ser que realmente vea que tengo que usar mi voto con total pragmatismo (es decir con la calculadora).
Pero si tengo margen, como lo tuve en 2011, voto para contribuir a que las ideas de la izquierda (hoy de Altamira, mañana de algún otro) no pierdan el mínimo de resonancia social que me parece importante que conserven. Es verdad: esas ideas siempre están presentes determinadas carreras; pero aún sí me interesa que trasciendan al plano político de la realidad, que la utopía de una sociedad de iguales (y la utopía de que puedan gobernar los que quieren la sociedad de iguales) tenga un mínimo roce con las urnas, que no quede sólo en textos universitarios. Otra utopía más...



miércoles, 5 de junio de 2013

PLACAS QUE ENFERMAN...




Reventado. Así estuve esta semana (y todavía no estoy recuperado) por las placas en la garganta que me generaron una fiebre espantosa, además de los típicos síntomas: debilitamiento, malestar general, dolor muscular, etc. Sucedió así: en la madrugada del lunes desperté temblando, tiritando de frío a pesar de tener la estufa prendida a pocos metros de la cama, y teniendo que hacer un esfuerzo terrible para poder levantarme e ir al baño.

Desde ya que, una vez notificados en la oficina, me consigo un turno - en realidad me lo consigue mi enfermera número uno, desde ya- en un centro médico cercano a casa. Caminar esas 4 cuadras fue como correr una maratón. Tenía miedo de caerme por la calle.

Me atendieron casi a las 2 horas de haber llegado al lugar (los beneficios de los turnos que da IOMA). Lo de las 2 horas hubiera resultado anecdótico de no ser porque, en el plasma instalado en la sala de espera, estaban pasando un programa que -teniendo 36,5 como manda todo manual- ya me sube la temperatura, al punto que no lo tolero más de 5 segundos: casados con hijos. Si al consultorio llegué con 39 de fiebre, tener que soportar ese programa me llevó -con total seguridad- a los 40 y monedas ( para los que no lo saben -y yo me desayuné ahí mismo, el programa dura, literalmente, toda la tarde, es decir que pasan varios capítulos uno atrás de otro, que el espectador cautivo -como fue mi caso- lo recibe como una especie de seguidilla de trompadas de Tyson).
Finalmente me atiende un dr. petiso muy parecido al intendente, al punto que -tal vez delirando por la fiebre- pensé por un segundo que era el mismísimo Díaz Pérez. Si era, habría que decirle que vuelva a la intendencia, no sea cosa que el fantasma de Manolo se haga presente mientras él juega al Dr. cureta.

Y lo cierto es que si como intendente cualquiera parece sanear un poco lo radioactivo que se había vuelto el Municipio bajo el reinado del viejo carcamán, como médico este muchacho deja bastante que desear; en su afán por despacharme, alternó una revisación que se le limitó sólo a controlar la respiración, con algunas preguntas mínimas de rigor. Ni siquiera me tomó la fiebre! Eso sí, me dio un montón de cajas de antibióticos que tengo que tomar de acá a una semana. Ah, y lo más importante, me dio un certificado para el trabajo en el que consta que tengo un estado febril que requiere, como mínimo,  48 hs. de recuperación.  Grande Dr. Pérez! Las 48 hs. se cumplieron hoy, y la fiebre y el malestar bajaron pero no se fueron, así que fui por la revancha con mi clínico amigo.

Hoy, y esto sí tengo que remarcarlo, al verme sentado en la sala de espera (me habían dado turno para las 2, y a las 2 resulta que tengo 5 pacientes adelante), me hace un hueco en la agenda. "No voy a demorar mucho" le adelanta a la secretaria ("eso seguro", pienso yo).

Paso. Nada de tomar la fiebre (no perdió el tiempo la primera vez, para qué hacerlo ahora?), ni de auscultar el pecho, ni controlar la presión, o el peso o nada. Que para hablar un poco está la medicina. Así que tuvimos un amable intercambio de minuto y medio, por el cuál conseguí lo que fui a buscar: otro lindo certificadito que me mantenga protegido a mi cuerpo de las fauces tribunalicias. Y lo conseguí: otras 48 hs.
De a poco empiezo a sentir nuevamente las ondas cerebrales. Muy de a poco. Al principio quería leer de todos modos, pero muy rápidamente desistí del intento. Quedaba la tv por cable de mi madre devenida enfermera personal.  Después de haber pasado un par de tardes enteras viendo cualquier cosa -y cualquier cosa es cualquier cosa- ahora  (que siento que el cerebro poco a poco se empieza a oxigenar otra vez), se me hace más presente que nunca el texto de Fogwill en el que se pronuncia en contra del aborto. Sobre todo la parte en que dice algo así como: "Se dice que los fetos no tienen conciencia; pero tampoco tienen conciencia las señoras gordas que miran toda la tarde televisión, y no por eso hay que matarlas.
Con perdón de Quique, estas últimas tardes fui una de esas señoras gordas. Pero que se quede tranquilo, porque las tardes plagadas de horas destructivas de t.v pasarán, la fiebre bajará como baja la marea y mi silueta y mi sexo volverán a ser los de antes.
 
 
 
 

jueves, 30 de mayo de 2013

TU VOZ SOSEGADA...

 
 
 
Ausencia (VINICIUS DE MORAES. 1913-1980)

Dejaré que muera en mí el deseo
de amar tus ojos dulces,
porque nada te podré dar sino la pena
de verme eternamente exhausto.
No obstante, tu presencia es algo
como la luz y la vida.
Siento que en mi gesto está tu gesto
y en mi voz tu voz.
No quiero tenerte porque en mi ser
todo estará terminado.
Sólo quiero que surjas en mí
como la fe en los desesperados,
para que yo pueda llevar una gota de rocío
en esta tierra maldita
que se quedó en mi carne
como un estigma del pasado.
Me quedaré... tu te irás,
apoyarás tu rostro en otro rostro,
tus dedos enlazarán otros dedos
y  te desplegarás en la madrugada,
pero no sabrás que fui yo quien te logró,
porque yo fui el amigo más íntimo de la noche,
porque apoyé mi rostro en el rostro de la noche
y escuché tus palabras amorosas,
porque mis dedos enlazaron los dedos
en la niebla suspendidos en el espacio
y acerqué a mí la misteriosa esencia
de tu abandono desordenado.
Me quedaré solo como los veleros
en los puertos silenciosos.
Pero te poseeré más que nadie
porque podré irme
y todos los lamentos del mar,
del viento, del cielo, de las aves,
de las estrellas, serán tu voz presente,
tu voz ausente, tu voz sosegada.