jueves, 30 de junio de 2022

CUANDO LA VIDA SE VUELVE INTERESANTE...


Sandor Marai

El último encuentro (fragmento)

"Uno acepta el mundo, poco a poco, y muere. Comprende la maravilla y la razón de las acciones humanas. El lenguaje simbólico del inconsciente... porque las personas se comunican por símbolos, ¿te has dado cuenta?, como si hablaran un idioma extraño, chino o algo así, cuando hablan de cosas importantes, como si hablaran un idioma que luego hay que traducir al idioma de la realidad. No saben nada de sí mismas. Sólo hablan de sus deseos, y tratan desesperada e inconscientemente de esconder, de disimular. La vida se vuelve casi interesante cuando ya has aprendido las mentiras de los demás, y empiezas a disfrutar observándolos, viendo que siempre dicen otra cosa de lo que piensan, de lo que quieren en verdad... Sí, un día llega la aceptación de la verdad, y eso significa la vejez y la muerte. Pero entonces tampoco esto duele ya. Krisztina me engañó, ¡Qué frase más estúpida!... Y me engañó precisamente contigo, ¡qué rebeldía más miserable! Sí, es así, no me mires tan sorprendido: de verdad me da lástima. Más tarde, cuando me enteré de muchas cosas y lo comprendí y lo acepté todo (porque el tiempo trajo a la isla de mi soledad algunos restos, algunas señales significativas de aquel naufragio), empecé a sentir piedad al mirar al pasado, y al veros a vosotros dos, rebeldes miserables, mi esposa y mi amigo, dos personas que se rebelaban contra mí, atemorizadas y con remordimientos, consumidas por la pasión, que habían sellado un pacto de vida o muerte contra mí."

lunes, 20 de junio de 2022

TODOS Y TODAS...EN VENTA

 



"En la historia del mundo ha habido dos artes (la pintura, la escultura) que han intentado sintetizar la experiencia humana por medio de representaciones petrificadas; movimientos suspendidos. La distinción entre el fondo y la figura es la base de nuestras representaciones; pero también, de modo más misterioso, nuestro espíritu busca su camino en el mundo entre la figura y el movimiento, entre la forma y el proceso que la engendra; de ahí esa sensación casi hipnótica que nos invade delante de una forma inmóvil engendrada por un movimiento perpetuo, como las ondas estacionarias en la superficie de un charco."

"Hace cinco siglos que la idea del YO domina el mundo; ya es hora de tomar otro camino."

"Lo que hace la poesía no es añadir cierta música a la prosa (como se creyó durante mucho tiempo en la época en que todos los poemas tenían que ser en verso); tampoco es añadir un significado subyacente al significado explícito (interpretación marxista, freudiana, etc.), Ni siquiera es la multiplicación de significados secretos, ocultos bajo el primer significado (teoría polisémica). En resumen, la poesía no es la prosa más otra cosa: no es algo más que la prosa; es otra. El lenguaje prosaico organiza reflexiones, argumentos, hechos; en el fondo, organiza sobre todo hechos. Acontecimientos arbitrarios, pero descritos con enorme precisión, se entrecruzan en un espacio y un tiempo neutros. Cualquier aspecto cualitativo o emotivo desaparece de nuestra visión del mundo. La poesía rompe la cadena causal y juega constantemente con la potencia explosiva del absurdo; pero no es el absurdo. Se trata del absurdo creador;  creador de un sentido diferente, extraño pero inmediato, ilimitado, emocional."

"Lo único que realmente puede mantenernos con vida es el sentido del deber. En concreto, si uno desea responsabilizarse de un deber práctico, se las arregla para que la felicidad de otro ser dependa de su existencia; por ejemplo, puede intentar educar a un niño, o a falta de un niño, comprar un caniche."

"Las sociedades animales y humanas establecen diversos sentidos de diferenciación jerárquica, que pueden basarse en el nacimiento (sistema aristocrático) , la fortuna, la belleza, la fuerza física, la inteligencia, el talento..., por otra parte, todos estos criterios me parecen igualmente despreciables, y los rechazo; la única superioridad que reconozco es la bondad. Actualmente nos movemos en sus sistema de dos dimensiones: la atracción erótica y el dinero. El resto, la felicidad y la infelicidad de la gente, se deriva de ahí. Para mí no se trata en  absoluto de una teoría: es cierto que vivimos en una sociedad simple, así que estas pocas frases bastan para dar una descripción completa."

"El verdadero paraíso moderno es el supermercado; la lucha se acaba a sus puertas. Los pobres, por ejemplo, no entran. Uno gana dinero en otro lado; y luego va a gastárselo ante una oferta innovadora y variada, a menudo fiable a nivel de gusto y bien documentada desde el punto de vista de la nutrición. Tenemos que ser conscientes de que los objetos manufacturados del mundo entero -el cemento armado, las bombillas, los vagones del metro, los pañuelos- son objetos concebidos y fabricados por una clase reducida de ingenieros y de técnicos, capaces de imaginar y de poner en funcionamiento los equipos adecuados; ellos son los únicos realmente productivos. Representan, quizás, el 5 % de la población activa, y ese porcentaje disminuye constantemente. Y así encarnan plenamente el ideal técnico que guía el movimiento histórico de las sociedades occidentales desde fines de la Edad Media, y que puede resumirse en una frase: "si es técnicamente posible, la técnica lo hará."

"Sin embargo, podemos progresar si consideramos que no sólo vivimos en una economía de mercado, sino, de forma más general, en una sociedad de mercado, es decir, en un espacio y un tiempo de civilización donde el conjunto de las relaciones humanas, así como el conjunto de las relaciones del hombre con el mundo, está mediatizado por un cálculo numérico simple donde intervienen el atractivo, la novedad y la relación calidad-precio. Esta lógica, que abarca tanto las relaciones eróticas, amorosas o profesionales como los comportamientos de compra propiamente dichos, trata de facilitar la instauración múltiple de tratos relacionales renovados con rapidez (entre consumidores y productos, entre empleados y empresas, entre amantes), para así promover una fluidez consumista basada en una ética de la responsabilidad, de la transparencia y de la libertad de elección."

"La lógica del supermercado induce forzosamente a la dispersión de los sentidos; el hombre del supermercado no puede ser, orgánicamente, un hombre de voluntad única, de un solo deseo. De ahí viene cierta depresión  del querer en el hombre contemporáneo; no es que los individuos deseen menos; al contrario, desean cada vez más; pero sus deseos se han teñido de algo un tanto llamativo y chillón: sin ser puros simulacros, son en gran parte un producto de decisiones externas que podemos llamar, en sentido amplio, publicitarias. No hay nada en esos deseos que evoque la fuera orgánica y total, tercamente empeñada en su cumplimiento, que sugiere la palabra "voluntad". De ahí se deriva cierta falta de personalidad, perceptible en todos los seres humanos."

"La literatura se opone con todas sus fuerzas a la noción de actualidad permanente, de presente continuo. Los libros piden lectores; pero estos lectores deben tener una existencia individual y estable; no pueden ser meros consumidores, meros fantasmas; deben ser, también, de alguna manera, sujetos."

"Cada individuo es capaz de producir en sí mismo una especie de revolución fría, situándose por un instante fuera del flujo informativo-publicitario. Es muy fácil de hacer; de hecho nunca ha sudo tan fácil  como ahora situarse en una posición estética en relación con el mundo: basta con dar un paso al costado. Basta con hacer una pausa; apagar la radio, desenchufar el televisor; no comprar nada, no desear comprar. Basta con dejar de participar, dejar de saber; suspender temporalmente cualquier actividad mental. Basta, literalmente, con quedarse inmóvil unos segundos."


"EL MUNDO COMO SUPERMERCADO" (M. HOUELLEBECQ)

sábado, 11 de junio de 2022

LA INFANCIA Y LA CAPRICHOSA...

 



Un amigo me invita a ver un partido de Independiente. La invitación no me pudo haber resultado más extraña; pasaron más de veinte años de la última vez que fui a una cancha de fútbol. Si había una cosa que daba por hecho en mi vida es que nunca más iba a a ver un partido en vivo. De hecho, casi nunca miro fútbol por televisión. Mi disfrute se reduce, simplemente, a jugar.

Estando en el colegio secundario, iba con un familiar a ver los partidos de Lanús. Lo pienso ahora y me resulta abrumador; en esa época todavía jugaba Francescoli!
Volver a la cancha hoy es ver a jugadores que podrían ser los hijos de los jugadores que yo vi jugar en su momento. Sin ir más lejos, ayer estaba en la cancha el hijo de Soñora, el ex jugador de Boca.
Antes yo era el hermano menor de los jugadores; ahora soy el hermano mayor.
Mi impresión al regresar: observé el partido no como si se tratara de un juego sino de un trabajo. Para los jugadores siempre fue un trabajo (que puede, o no, convivir con un sentimiento, como pasa en cualquier trabajo), pero ahora noté (como no había notado en mi adolescencia) una marcada preocupación en los jugadores por asegurar cada pase, un temor a arriesgar, equivocarse y quedar expuestos en el error.
Y recordé qué es lo que se pierde al ver el partido por televisión. No solo el canto de la hinchada (que por el momento no está muy deconstruida que digamos), sino también la mirada panorámica para advertir la táctica de los equipos en la distribución de los jugadores en el campo de juego. Y también, un deleite estético: ver la pelota girar en el aire cuando meten un pase largo y preciso. Un pase largo y preciso; literatura redonda.
Le digo a mi amigo que tengo el recuerdo de haber viso a Independiente, antes todavía de ir a ver a Lanús. De más chico. Lo recuerdo al ver una bandera que dice "Mondragón".
De muy chico fui de Independiente. Después fui de Boca. Ahora, si tuviera que completar en un formulario el campo "hincha de " creo que lo dejaría en blanco.
Independiente, ayer, ganó 1 a 0.
Grito el gol con mi amigo, en parte para sacarme el frío del cuerpo, en parte porque es lindo gritar un gol.
Quedamos en repetir la experiencia.
Algunas veces, la infancia se nos presenta como un asunto del futuro.

martes, 7 de junio de 2022

NO ES PAIS PARA NIÑOS...

 



Lo primero que pensé: que todo tiempo pasado fue mejor (dónde se ha visto que una sobrina le pida plata a su tío a cambio de un dibujo?) Pero después pensé que mi sobri se pudo haber hecho eco del discurso de Guillermo Saccomanno en la apertura de la feria del libro; el arte por amor, sí, pero también por la plata.

Lo que no esperaba era una cotización semejante: 200 euros me pedía la pequeña. Haciendo mucho énfasis no en los doscientos, sino en los euros. Después de una ardua negociación, pude convertir mi pago a pesos . Ella no quedó muy satisfecha. Le pregunté que iba a hacer con la plata y se encogió de hombros. Mientras me llevaba mi dibujo empecé a jugar mentalmente con el nombre de una película.
Argentina: no es país para niños/artistas; es país para artistas. Y debería ser un país para niños. Mí sobri lo sabe y lo plasma: vemos a los monstruos saludando en forma cotidiana.