domingo, 9 de octubre de 2011

LA LIBERTAD Y LA SOLEDAD...



Entrevista al escritor francés Michel Houellebecq.

Acerca del interés del novelista por los cambios sociales y la contextualización de esos cambios en las novelas

Durante el siglo XIX era bastante normal que los novelistas se interesaran por las mutaciones sociales, y también era normal cuando la sociedad fue evolucionando más lentamente, que esas personas se interesaran menos por los cambios sociales y que aparecieran teorías como las de el arte por el arte. En la segunda parte del siglo XX, es bastante paradójico pero aparece en Francia el nouveau roman - la nueva novela - que se aparta de toda visión social. Las mutaciones sociales, esos son los temas que entran en mis novelas, sin embargo, tengo la impresión, desde los quince años, que vivo en una sociedad que no ha cambiado.


La sociedad capitalista


La mayoría de sus obras hace una descripción de la sociedad capitalista, de la evolución de la sociedad con el capitalismo ¿qué es lo que espera que germine con la lectura de estas novelas en los lectores?

La novela no cambia el mundo por descubrir algo, solamente puede describirlo. Lo que cambia el mundo son textos como las Epístolas de San Pablo, el Corán, el Manifiesto del Partido Comunista, no las novelas. Para contestar hay que saber lo que yo mismo espero de un libro. Saber varias cosas, leer una descripción del mundo, saber que las grandes fuerzas que operan en el mundo han sido perfectamente identificadas. El mundo es más agradable cuando uno lo descubre mejor.

Acerca del libro 'Partículas elementales'
¿Cómo se gestó la novela Partículas elementales?


Hay algo claramente autobiográfico en este libro y es el momento en que a Michel -el científico en la novela- es invitado por su doctor de tesis para hacer una carrera como investigador. Muchas veces pensé en ese momento de mi propia vida y yo me dije que podría haberme convertido en bioquímico o en biofísico, porque me lo propusieron, es un ejemplo típico porque lo que le ocurre a Michel podría haberme ocurrido a mi.

¿Cuánto hay de usted en los personajes de Michel y de Bruno?

Podría ser los dos. Yo soy casi nada en mi vida pero creo que tengo bastante potencial (sonríe con ironía).En Partículas elementales hay un fuerte contenido crítico a la generación del `60. La generación del '60 sobrevaloraba sus propios objetivos, eso fue el comienzo de una visión cínica respecto a la vida, que se disfrazó de combate libertario. Tampoco me parece presentar a esa generación como marxista-tercermundista, había uno o dos en cada grupo, o por clase, pero nada más. Me resulta muy extraño cuando esas personas siguen diciendo éramos maravillosos, éramos idealistas , yo no me di cuenta para nada.

Acerca de Mayo del '68'

Con '68' o sin '68' no habría cambiado casi nada. La verdadera mutación empezó con la Revolución Francesa y el verdadero movimiento revolucionario de los siglos XIX y XX es el capitalismo, el capitalismo que ha destruido todas las estructuras, ha destruido la familia, ha destruido la pareja. El mayo francés no tuvo ninguna importancia. Imaginen un mundo donde hubiera existido el rock y la píldora anticonceptiva, el resultado hubiera sido el mismo.

Acerca del amor
Usted ha dicho que con el amor se pierde libertad.


Sí, es cierto, cuando uno ama pierde libertad. Nietzsche tenía razón cuando decía que un fiósofo casado pertenece al registro de la comedia. Uno es libre cuando está solo.

La literatura y el periodismo para reflejar el mundo

Usted ha dicho que la literatura está muy atrasada para reflejar el mundo.
¿Qué lugar ocuparía el periodismo para esa función?

Creo que hay una insuficiencia en el periodismo pero no es por culpa de los periodistas. Los periodistas están confrontados a un mundo muy difícil de entender. La economía y la tecnología de las que la gente no entiende gran cosa, sin embargo gobiernan el mundo. Para los novelistas la situación es algo mejor, porque pueden usar personajes, hacer interpretaciones, pueden aparecer como que entienden el mundo.

Su visita a la Argentina
¿Espera encontrar algo especial en Buenos Aires?

En realidad vine porque tenía muchos mensajes de lectores de la Argentina. Parecía que hay aquí gente que se interesa por mi, eso no es común, no recibo muchos correos. La mayoría de los mensajes provienen de la Argentina y de Rusia. En realidad la Argentina no es un país que tenga muchos clichés asociados. La Argentina es algo más extraño que Brasil o que Colombia, cuando uno piensa en esos países enseguida asocia algunas imágenes pero con la Argentina no ocurre eso.

¿Qué autores conoce de nuestra literatura?

He leido a Borges, recuerdo especialmente La muerte y la brújula. Borges es algo muy importante. y he leido también La invención de Morel (de Adolfo Bioy Casares). Sobre autores más recientes no conozco mucho, pero cuando un país ha sido literariamente importante, ese impulso no se detiene fácilmente. La literatura como profesión


¿Por qué considera que el trabajo de escritor no es una profesión
?

Cuando uno habla de profesión, considera que es algo que uno practica, por el contrario, cuando yo escribo un libro, pienso que éste va a ser el último, pongo todo en él, eso es lo contrario de una profesión. Soy vago y contradictorio en la vida cotidiana, estoy aquí haciendo un esfuerzo por responder porque son periodistas de muy buen nivel, comparado con otros países, eso me llama la atención. Escritor temible y xenófobo según la críticaLa crítica lo considera un escritor temible y xenófobo

¿Usted se ampara detrás de los personajes?

No creo ser xenófobo.

Algunos lo acusan de misógino.

¿Qué es lo que usted entiende por misógino?

Usted describe personajes femeninos antipáticos

Yo no desprecio a las mujeres. Cambio de parecer con frecuencia. Las mujeres que son muy femeninas y encantadoras me molestan un poco. Pero cuando veo a las mujeres alemanas, que no se rasuran las axilas, entonces me digo, es bueno que las mujeres hagan algo por ser más bonitas y femeninas, ironizó.

Acerca de las novelas de detectives

Me gusta Sherlock Holmes, para mi el género detectivesco no es una literatura menor. He leido una novela de detectives de un autor ruso que transcurre al final de la corte de los zares y es muy entretenida, es algo fino, con sabor. Al leerla me pareció que en algún momento conocí eso o tengo la impresión de haberlo conocido.

Ciencia ficción

Cuando era adolescente leía mucha ciencia ficción, la mejor parte estaba en el registro del cuento filosófico.

La cultura francesa y la cultura norteamericana
Consultado acerca de la tapa de la revista Time, donde se afirma que la cultura francesa está por extinguirse, contesta:


La cultura italiana y la alemana han desaparecido, en España rara vez he visto una publicidad de una película que no sea norteamericana. Francia se las arregla mejor que otros países: tenemos Dj mundialmente célebres, algunos buenos escritores, pero el dominio de la cultura norteamericana sobre el resto del mundo es evidente. La gran fuerza, más allá del dinero y del proteccionismo interno y del sostén a las exportaciones es que ellos creen en su propia superioridad y cuando uno cree en su superioridad termina por convencer a los otros. En cambio los franceses se enroscan en contemplaciones masoquistas de su propia decadencia. Puede durar mucho tiempo, es deprimente, es cierto, también es cierto que Francia es un país extraño. Los franceses son personas angustiadas e inquietas por el futuro europeo, y sin embargo se siguen reproduciendo, cosa que no hacen tanto los alemanes o los españoles, es paradójico.

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