martes, 28 de septiembre de 2010

CRITICA DE LA ILUSIÒN PURA. SEGUNDA ENTREGA




La indiferencia por V cotiza en alza en las últimas horas, al tiempo que la fascinación por X (mi deseada-amada X) gira hacia un sentimiento potentemente inexplicable, un sentimiento edificado alrededor de armas de destrucción masiva.
Salida de paso: mando sms de contenido erótico a N (no por nada uno estudia letras). "N" me conmueve hasta las lágrimas con su respuesta novelesca de la tarde: "no me gusta ser el premio consuelo de los hombres que cortan con su novia". Leído el texto, le agrego una N a N, pasando a ser una N.N y, entonces, adiós querida luna.
Pero volvamos a mi odio galopante hacia X. X se cruza entre las páginas de mis libros, escribe el perfume de sus ojos entre las palabras muertas de las páginas sin nombre. Salta entre línea y línea, meciendo su cadera, sonriendo la muy hechicera. Le gana la guerra a Rosas en Bs. As, pero también a Quiroga, a López y a Ramírez en el interior. Aplasta los cerebelos de la generación del 37 y se encamina, la reina, hacia bien entrado el siglo XX. Supera la tercera posición -la de Perón frente al capitalismo y el comunismo- para llegar a una cuarta posición (la posición en la que la sueña este bloggero desesperado que nunca duerme).
Podríamos viajar (quiero viajar). Las cosas podrían ser diferentes, podría el destino darnos otras vueltas de página.
Pero caen todas las letras. Se disuelven las palabras y me doy cuenta que todo es una gran palabra, que ese cuerpo vigoroso es, también, una palabra vigorosa. Un libro querido a punto de estallar. Nada más.
Te dejo de pensar. No te pertenezco, no me perteneces. Te veo en la tv y no me gusta la tv salvo cuando te veo en la tv.
Pronto va a ser de noche, voy a irme al sueño y ahí ya no sé que va a pasar.
Pero ahora llueve y te imagino escuchándome en el silencio.

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